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Narcotráfico, jóvenes y criminalización
Nosotros en el medio

En la nueva casa popular rosarina del Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, el día 19 de marzo se llevó a cabo un panel de debate que reunió en un análisis de la situación a distintas organizaciones sociales, culturales y políticas que trabajan en los barrios de Rosario. Entre los exponentes se encontró el periodista e investigador del tema en cuestión, Carlos Del Frade, junto a otros militantes de diversos movimientos. Allí estuvo Martín Stoianovich quien comparte esta crónica para enREDando.

La problemática del narcotráfico en Argentina ha llegado a las grandes voces mediáticas y políticas a lo largo de todo el país. Pero sólo ocurrió con el fin de permitirles a distintos representantes de los gobiernos señalarse entre sí, responsabilizando a las respectivas veredas de enfrente de haber permitido sin barreras el desarrollo de uno de los negocios más importantes de los últimos tiempos. Por otro lado, en aquellos rincones del país donde no abundan las cámaras y las propagandas, el escenario de esta problemática se plantea de otra forma, buscando la causa para poder trabajar sobre el presente, de cara a un futuro inmediato que permita otra realidad. En este contexto, se pone tanto al Estado municipal, como al provincial y al nacional en el lugar de cómplices, junto a las fuerzas de seguridad y a los grandes empresarios que manejan el dinero producto de este negocio. 

En la nueva casa popular rosarina del Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, el día 19 de marzo se llevó a cabo un panel de debate que reunió en un análisis de la situación a distintas organizaciones sociales, culturales y políticas que trabajan en los barrios de Rosario. Entre los exponentes se encontró el periodista e investigador del tema en cuestión, Carlos Del Frade, junto a otros militantes de diversos movimientos. Fue un desarrollo explicativo de la posición actual del narcotráfico como mecanismo del sistema, y de su necesaria relación con otros accionares del Estado que no por casualidad siempre terminan perjudicando y complicando la existencia de los sectores más desprotegidos de las grandes ciudades que son a su vez, por excelencia, el terreno predilecto de los grupos de poder involucrados en esta conflictiva situación.

 En el eje del debate se planteó la necesidad de relacionar a la precarización laboral por un lado, y a las pésimas condiciones y modos de trabajo de ciertos lugares que en teoría deberían funcionar como centros de recuperación, como lo es el Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (IRAR), como factores que profundizan la complejidad del narcotráfico, provocando que los jóvenes como víctimas se encuentren en la situación actual. El panelista Guillermo Campana, de Causa y Efecto, Movimiento Cienfuegos y Abogado de Dirección de Justicia Penal Juvenil, explicó que la situación de precarización laboral es así mismo una precarización de la política pública que como consecuencia afecta directamente a sus destinatarios. La realidad afirma que en Rosario funcionan 136 kioscos de drogas reconocidos, en los cuales trabajan menores de edad que ven en el negocio una rápida entrada económica. Carlos Del Frade asegura que en las escuchas relacionadas al triple crimen de Villa Moreno del año 2012, se deja en claro que un cuidador de búnker cobra alrededor de cuatro mil pesos mensuales. La educación como base fundamental, y un trabajo en dignas condiciones luego, no aparecen en esta plataforma y se tiene como consecuencia a la explotación de jóvenes que además ponen constantemente en peligro a sus vidas. 

Un concepto importante de destacar, desarrollado tanto por la panelista Ana Laura Pinto, de Movimiento Cienfuegos y becaria del CONICET, como por Del Frade, es el del rol del Estado no como ausente, sino como presentes dentro de un círculo de corrupción. Permitiendo la complicidad de la policía, no interviniendo para la celeridad de las causas, y sobre todo siendo causantes de las condiciones de vida de los sectores desfavorecidos, el Estado en sus tres niveles aparece en escena de una forma totalmente funcional a determinados intereses de los grandes actores del sistema. “El Estado en vez de generar seguridad a la población, genera seguridad con los negocios que se hacen sobre las necesidades de la población, porque la única seguridad que el sistema quiere mantener es la seguridad económica de los poderosos”, sintetizó Del Frade. De esta forma, el negocio del narcotráfico moviliza dos mil millones de pesos anuales según el investigador, lo que sería un ochenta por ciento del presupuesto municipal en un año. 

Carlos del Frade hace un paréntesis en la problemática de raíz, y se mete de lleno en lo que implica la disputa entre el gobierno provincial de Antonio Bonfatti y el nacional de Cristina Fernández de Kirchner. “Esto no tiene que ver con que esta sea la provincia del narcosocialismo como dijo Larroque (Andrés, Secretario General de La Cámpora), porque la cocaína no brota desde el territorio santafesino, sino que llega por la fenomenal corrupción que tienen las fuerzas de seguridad nacional”, sostuvo. Así, explica que el incremento de la tasa de criminalidad deviene en lo que desde la escena nacional llamarán “Sensación de Inseguridad”, y desde la provincia “Una sucia campaña de desestabilización en contra del gobierno socialista provincial”. “Mentirosos y cómplices los dos, en el medio nosotros”, remató. 

Un monstruo que crece y el trabajo desde abajo como mecanismo de lucha. 

El hilo conductor de Del Frade llevó a situar la problemática desde sus comienzos. Hace aproximadamente cuarenta años, Rosario era una ciudad portuaria, ferroviaria, industrial y obrera. “Hoy no tenemos nada de eso, y ese costo lo pagó la gente con su dolor, con su pibe asesinado, drogado”, explicó haciendo referencia a que las consecuencias de las políticas que provocaron el vacío de la ciudad son estas que hoy se pagan con la falta de educación, salud y demás derechos fundamentales. A su vez, destacó la ausencia de lugares en los cuales se pueda asistir a las víctimas de la drogadicción, aún cuando una ley de Salud Mental que continúa sin aplicarse debería amparar la creación de centros de atención gratuitas con el fin de superar lo que el periodista llama la situación de “consumidor consumido”. “El narcotráfico es lo que más ha crecido en los últimos cuarenta años, desde 1973 a 1988 se habían secuestrado tres kilos de cocaína, mientras que en el 2012 la cifra fue de 400 kilos”, detalló. 

Ante esta problemática que parece crecer con el paso del tiempo, uno de los principales actores que buscan una solución o un cambio profundo, son las organizaciones políticas, culturales y sociales que trabajan en los barrios directamente con quienes son los perjudicados principales. María Eugenia Rodríguez, del espacio de Derechos Humanos del Frente Popular Darío Santillán- Corriente Nacional, explicó: “La situación que se está viviendo desde el 2010 en adelante nos obliga a las organizaciones sociales de Rosario a tomar con profundidad este tema. Entender que en el medio de todo el escenario están los pibes, y que hay que contextualizar que ellos son los condenados de la ciudad, sujeto de castigo, de muerte y de exclusión, y pocas veces son sujetos de protección y contención social y estatal”. Desde estas organizaciones se plantea la necesidad de un trabajo territorial que también ponga como actores fundamentales a los jóvenes de aquellos barrios invadidos por la corrupción del narcotráfico bajo la complicidad de la policía y grupos empresarios. 

Rodríguez explicó que el rol de las organizaciones es en cierta parte reclamar al Estado la implementación de políticas públicas que generen “una niñez y una adolescencia integrada, digna, con derecho y sobre todo con futuro, y que al mismo tiempo que suceda con los derechos de los trabajadores”. Como avance en esta situación, se destacó el trabajo del Colectivo Cienfuegos para lograr la declaración de emergencia respecto del presente de los niños, niñas y adolescentes. 

Después de las consecuencias 

A comienzos del año 2012, Jeremías Trasante, Claudio Suárez y Adrián Rodriguez, César Oviedo más tarde, todos militantes del Movimiento 26 de Junio en Villa Moreno, fueron asesinados en manos de reconocidos narcos. A comienzos del 2013, Mercedes Delgado, integrante del Centro Comunitario San Cayetano de barrio Ludueña también fue asesinada cuando quedó en medio de una disputa entre distintas bandas de narcotraficantes. Como ellos, otros hechos se dieron con estas características en todo el territorio donde se afianzó este negocio. 

Pero allí no se termina. Cuando desde los compañeros y familiares de las víctimas se comienza a transitar el camino de la búsqueda de la justicia, se trata del adentramiento a otra problemática tan compleja como la desarrollada en líneas anteriores. Aquí aparece el Poder Judicial y sus maneras de tratar la cuestión, entre la lentitud y la complicidad. El caso más reciente, que es el de Mercedes Delgado, desde lo judicial no ha evolucionado prácticamente nada. Sólo hay un detenido, que no se relaciona directamente con el asesinato de la militante. Desde el Colectivo El Caleidoscopio y el Centro Comunitario San Cayetano se denuncia que los responsables de la muerte de Mercedes se pasean sin pedido de captura por otras partes del país. 

En una nueva movilización realizada el 14 de marzo en la puerta de Tribunales Provinciales y con traslado a la sede de Gobernación en Rosario, nada cambió. El Doctor Negroni, juez de la causa, por diferentes motivos nunca estuvo presente al momento de los reclamos. Tampoco el gobernador Antonio Bonfatti recibió a los familiares de la víctima aquel 14 de marzo, siendo que se encontraba por otro evento en la misma sede de Gobernación. 

Así, se permite ver una realidad que se aleja profundamente de los discursos prometedores. Los barrios más desfavorecidos, sus trabajadores, sus jóvenes y las organizaciones que allí se desempeñan, son los perjudicados en este negocio que funciona como una herramienta más en las hambrientas ambiciones del sistema.




 

Publicado el: 19/03/2013

Por Martín Stoianovich.
Categorías:
Infancia / Adolescencia / Documento

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