enREDando.org.ar
Comunidades en red
info@enredando.org.ar
  Buscador:  
  Noticias por tema
  Búsquedas
  Enredate!
  Sobre enREDando

Auspicios

enREDando es un programa de:


y contamos con el
soporte de:


Texto Completo imprimir | « volver
Carnavales 2006
Mover el cuerpo para burlarse de la cotidianeidad

Ya casi puede sentirse el latir de las murgas, las comparsas y las carrozas de Rosario que se están preparando a todo redoblante, lentejuela y tambor. Este año, cada uno de los barrios de la ciudad se ponen la levita y agarran el tambor para festejar, para indisciplinar los cuerpos y rebelarse con la alegría de construir. Bulevar Oroño será el escenario de los festejos principales. A prepararse.

Los días 17, 18, 24 y 25 de febrero, las murgas, comparsas y carrozas de la ciudad invitarán a la ciudad a sumarse a los festejos del Carnaval 2006. Habrá festividades en distintos barrios y, en los Carnavales participativos de los distritos, cada jornada se abrirá con la realización de espectáculos musicales para luego comenzar el desfile de las agrupaciones.
En Bulevar Oroño, cada noche dará inicio con la actuación de reconocidos grupos de música popular, para ceder el lugar al desfile de murgas y comparsas tanto rosarinas como de otras localidades.
Hay cerca de 15 comparsas rosarinas que están preparándose, oscilando entre los 70 y los 150 integrantes. Cada una de ellas tendrá un tema que ha elegido para actuar.
Luego de 30 años de ausencia en la ciudad, el Carnaval resurgió en 1999, tras la iniciativa del municipio y un empresario. Pero no sólo eso: Rosario cuenta desde septiembre del año pasado con la Escuela de Carnaval que funciona en el Galpón 17, frente al Monumento a la Bandera. La iniciativa nació de la mano de Dante Taparelli junto a un grupo artistas y de profesores de danzas, de música, y de diseño.
El espíritu del Carnaval consiste en buscar romper con la hegemonía que ejercen los de arriba sobre los de abajo mediante la expresión, la resistencia con alegría y el cuerpo en movimiento. La murga es una de las formas de expresión que conviden dentro del Carnaval. En Rosario hay más de una decena de murgas: La Grieta Cultura sin Moño, La Cinchada, 20 Termitas, La Cirga, Caídos del Puente, son algunas de ellas. Todas ellas habilitando espacios casi permanentes donde las libertades y la destrucción de las diferencias económicas, sociales y etáreas -a diferencia de la vida cotidiana- son parte del juego.
"El Carnaval tiene sus orígenes hace mucho tiempo, tiene sus orígenes en la Edad Media, como algo de protesta a la cuestión religiosa. Por eso está muy ligado a la fecha religiosa. Se festeja 40 días antes de la Cuaresma, de la Pascua. Y la idea es liberarse, por eso aparecen las máscaras, los disfraces, poder ser distintos a lo que somos cotidianamente, poder sacar todo afuera lo que tengamos ganas de hacer, es como un descontrol. Acá en Rosario, en realidad, no hay un festejo del Carnaval tradicional, eso se fue perdiendo. Se perdió con el proceso militar, incluso ahí se hizo el decreto por el que se sacó el feriado de Carnaval. Las murgas estamos peleando para que vuelva. Solamente en algunas provincias se sigue respetando", afirmaba hace un tiempo Natalia, integrante de la murga Caídos del Puente.
Resistir con alegría al poder económico, al poder político, al poder religioso. El Carnaval es un espacio donde la fiesta adquiere su verdadero sentido liberador de las opresiones y renueva los sentimientos populares de unión y rebeldía, donde la sexualidad y los sujetos son lo que no son en su vida cotidiana, sin más ataduras ni condicionamientos que los del juego.
"Creo que todo intento de encuentro y alegría en comunidad y sin ningún tipo de discriminación, constituye un tipo de rebeldía en si mismo, teniendo en cuenta que las políticas capitalistas fomentan el miedo (inseguridad), la tristeza (estoy solo, no tengo dinero y lo necesito para todo), el egoísmo (tengo esto y es para mi únicamente). Aquí el Carnaval destruye todo estos parámetros, carga contra ellos y los aniquila, los anula, mientras la gente baila en las calles, se expresa en una murga o en un grito o en simplemente y nada más y nada menos que sentirse feliz", resalta Jorge "Flaco" Palermo de la Murga La Grieta Cultura sin Moño.
Sin embargo, mientras en otros lugares del mundo no hay distinciones de ninguna clase en la participación del Carnaval, acá todavía no toca a la clase media. El Carnaval es un festejo que históricamente nace en los barrios más pobres y debe enfrentar el desprecio de algunos otros segmentos de la comunidad que la consideran de mal gusto en cuanto a su estética.
"Creo que todavía falta para que esta ciudad adquiera su identidad de Carnaval", manifiesta Celeste Montechiarini de la Murga La Cirga, compuesta por un grupo de chicos y chicas de Villa La Lata. "Creo que es una fiesta popular que cumple con el objetivo de divertimento. Este año, se prepararon las comparsas en la Escuela de Artes Urbanas de la municipalidad, que está bueno porque las ayuda a perfeccionarse, a adquirir quizá un perfil propio, menos cerca de lo mediático, de lo imitativo" agrega. Y rescata que puesto que "las murgas son minoritarias, estas fechas son importantes porque se juntan, disfrutan de este encuentro. También ellas intentan crecer artísticamente, es bueno que sea un lenguaje artístico de rebeldía pero sin perder el sentido de calidad, que lo dado a ver sea bueno".
Por otra parte, hay varias agrupaciones murgueras que no comparten la iniciativa municipal de "oficializar" el Carnaval. Uno de los principales argumentos radica en que se favorece una espectacularización de una fiesta que es del pueblo y para el pueblo. Y lo que resultaría de esto sería la pasividad de las multitudes frente a un espectáculo como cualquier otro, en lugar de que estén bailando y saltando como verdaderos actores carnavalescos. El Carnaval, en sus orígenes, no establecía diferencias entre actores y espectadores y pensar simplemente en la constitución de la escena significaba destruir lo carnavalesco. "Para nosotros eso no es el Carnaval de Rosario. Esta cuestión espectacular que quieren plantear, las comparsas desfilando... es gente consumiendo. No hay un festejo del Carnaval genuino, la gente no está participando. Pero nosotros lo que queremos es que se reivindique la murga, los espacios verdaderamente barriales porque las murgas acá en Rosario surgen en los barrios y van más allá del espectáculo como resultado. Tiene que ver con una contención, con un espacio de encuentro para los chicos, con otro montón de cosas. Y acá no se muestra así. Si uno lo ve como un espectáculo, le falta mucho. Pero si uno lo ve como un espacio social de encuentro, es hermoso", expresaba Natalia.
En esto, Montechiarini, coincide con Natalia: "murgas y comparsas son lugares de contención social para los chicos, es fundamental apuntalarlos, tender redes con ellos, propiciar encuentros, lugares de reflexión, de fiesta, de alegría".
Y el miembro de la Murga La Grieta aporta lo suyo con respecto a cómo debe cuidarse esta expresión popular que es el Carnaval: "Pienso que esta debe ser una expresión genuina y tenemos que cuidar que sea así... Las autoridades sensibles tienen que comprender que son autoridades porque es el pueblo quien las autoriza. Y el Carnaval para ser tal no tiene que ser encorcetado, encerrado, ni que su legitimidad esté dada por las autoridades de turno. Estas solo deben vehiculizarlo, apoyar las expresiones populares, fomentarlas y poner los medios disponibles al servicio de estas expresiones y no al revés. El Carnaval no debe tener moño."
"A diferencia de la comparsa y la batucada, la murga tiene que ver con una estructura y aparece como un conjunto. Allí se demuestran las destrezas por un lado, se critica algo de la sociedad, se pone en juego el pensamiento, se pone en juego la crítica con el cuerpo", explicaba a enREDando un tiempo atrás Emilio Abecasis, de la Murga 20 Termitas de zona oeste.
"Una cosa que toman las murgas que trabajan en lugares como éste es el tema de los límites", señalaba Abecasis. "Es interesante, aunque nos cueste mucho ponerlos, porque además son límites que no son autoritarios sino acordados. Y después lo artístico, que permite un desafío, un pensar, un buscar un poco más. El tema de la canción, esos espacios que armamos en algún momento de reflexión de sentarnos, son estructurarse desde la desestructura, como dice Bourdieu. Es como que aparecen desestructuras, pero está bueno volver a alguna estructura que sea más propia, si uno quiere".
La murga tiene toda una simbología y hay tres tipos de baile: la rumba, que es el momento de seducción, en donde el que representa al esclavo, al oprimido, invita a bailar; después, los tres saltos que representan los latigazos que los amos les pegaban a los negros por bailar; y, por último, la matanza que representa la liberación. Pero la dominación no deja de ocurrir y va cambiando de nombre con el tiempo y con los escenarios: pueden ser militares, curas, modelos económicos y sociales, en definitiva, los de arriba contra los de abajo.
"Acá en la zona del Río de La Plata, la murga porteña que después viene a Rosario, viene más que nada de Uruguay, surge del candombe uruguayo, de los esclavos que eran llevados a Uruguay y ellos en las noches que podían escaparse de sus amos lo hacían con los trajes de sus amos puestos al revés, por eso la levita, que es de raso y brilla. Ellos salían a manifestarse con tambores porque no podían comunicarse, estaban esclavizados, separados, entonces los tambores eran una forma de comunicación entre ellos y de ahí fue surgiendo la música y el baile. Y también a partir de las inmigraciones, tanto Uruguay como la zona del Río de La Plata recibió inmigrantes españoles, italianos, que fueron trayendo sus características, como el bombo con platillos que es de España", explicaba Natalia de Caídos del Puente.
¿Hay un regreso a la tradición murguera? pregunta enREDando. "No se si hay una vuelta a la tradición murguera, sí se que sigue y seguirá habiendo intentos colectivos que serán necesarios como ensayos tal vez de la construcción del gran colectivo: ese que buscamos los trabajadores y que insiste en mantenerse vivo aquí y en todo el mundo", sostiene el Flaco Palermo.
¿Qué se pone en juego en estos festejos? Nada más ni nada menos que "la proyección política, la lucha del pueblo por ser feliz y la alegría de saber que esa lucha está viva, que tiene distintos nombres y en este momento se llama Carnaval", afirma Palermo. O, como dice en uno de sus textos la psicóloga Ana María Fernández, la posibilidad de "pensar de otro modo, sentir de otro modo, para que la vida sea menos injusta".





Todavía suena el parche
Retumbando en la gramilla
Lentejuelas, zapatillas
cuerpo, voces, algunas muecas
mascarita, tus piruetas
murga al aire... Carnaval
(Flaco Palermo publicado en
Corsito Nro. 17 Año 99)

 



Notas relacionadas:

Publicado el: 09/02/2006


Categorías:
Redes y Organizaciones Sociales / Noticia

enREDando.org.ar
Comunidades en Red
Comentá esta nota
    13 Feb 2006 18:56   Susana
Carnavales 2006
 
    10 May 2006 12:12   lorena
murga porteña
 
    18 Oct 2006 21:44   gustavo
murga porteña
 
    19 Jun 2010 11:51   ylqwdlaww
yWwBEcEmbK
 
    24 Nov 2006 12:08   marcelo parachu
Origenes de la murga argentina
 
    04 Jun 2007 21:59   gustavo
Origenes de la murga argentina
 
    06 Sep 2007 12:43   marcelo parachú
Origenes de la murga argentina
 
    06 Sep 2007 12:57   marcelo parachú
Origenes de la murga argentina
 
    16 Sep 2007 00:41   gustavo
Origenes de la murga argentina
 
    09 Jun 2008 20:08   marcelo
Origenes de la murga argentina
 
    18 Jun 2010 11:54   rwwhixlxs
rwjIpMfVwPGpCaB
 
    10 Oct 2007 09:14   ROSA
CONTACTOS
 
    09 Apr 2010 16:17   amelia
contratar
 
    09 Apr 2010 16:17   amelia
contratar
 
    09 Apr 2010 16:17   amelia
contratar
 
    09 Apr 2010 16:17   amelia
contratar
 
    17 May 2010 08:38   gikrvi
CmuNNVSJysdXdX
 
    18 Jun 2010 11:27   hnsopdxyohu
wcnTCbtKkPSMBjyszX
 
    31 Aug 2010 09:12   nirrpvg
lVqYxDSwFQtXMszTSSy
 
enREDando.org.ar | Comunidades en Red | es un programa de Asociación Civil Nodo TAU | Rosario, Argentina.