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Murgas y carnavales
Pasión murguera

Historias mágicas tiene la murga emparchada en su levita. Anécdotas que solo la mística del carnaval puede generar. De esto se trata. Una manera de buscarle una vuelta de tuerca a las historias de los carnavales de febrero. Un tiempo para hablar de murgas y de esa "magia" que enREDando percibió a través de las palabras de Julio Gre, un murguero con pasión.

"En un espectáculo de la Falta y Resto baja la luna, que es uno de lo cantantes y hace una canción. Canta la luna y al retirarse la murga, delante de la gente, una abuela lo llama al cantante que había hecho de luna, y le dice que la nieta lo quiere conocer. Cuando se la presenta, la nenita es una nenita ciega, entonces, la nena le dice al murguero que ella nunca había visto la luna, pero como la había escuchado quería conocer la cara de la luna, entonces le empieza a tocar su rostro". Esta es una de las tantas historias de carnaval que recuerda Julio Gre y cada vez que lo hace se le pone la piel de gallina. Porque los carnavales tienen esa magia rara, que dura lo que dura lo bueno.

"En el carnaval los pobres pasan a ser ricos y los ricos pobres, porque durante el carnaval, en vez de gobernar dios la tierra, durante unos días gobierna el diablo." Así explica Julio parte del espíritu genuino del carnaval, que tiene sus orígenes, incluso, antes de la Edad Media.

Julio es un pibe que respira murga desde la adolescencia. Amante de la música de los tambores y las patadas al aire, conoce en profundidad parte de la historia del movimiento murguero. También participó en grupos de murgas de la ciudad, como Okupando Levitas y en numerosos encuentros y carnavales tradicionales, como el uruguayo. De la murga vive, nos cuenta, y con la murga además, encontró su vocación: el teatro.   enREDando lo invitó a tomar unos mates para conversar a fondo sobre el sentido de la murga, sus orígenes, sus anécdotas y los misterios que guarda la levita de todo murguero. Porque más allá de la fiesta que en pocos días dará comienzo al carnaval oficial de Rosario, hay un sentido y una historia para rescatar. Hay una forma de entender la realidad, de vivirla y de generar un espacio de compromiso social a través del baile y el arte.

"A la murga argentina al principio se le decía comparsa, las comparsas que ahora son más parecidas a las brasileñas. La murga era así, la comparsa desfila, anda por la calle, es callejera, lo que pasa es que después la murga tiene un parate que es con la dictadura", describe Julio. La dictadura militar fue la que prohibió, a través de un decreto aún vigente, cualquier tipo de festejos, haciendo desaparecer lo que hasta el momento representaba el carnaval. A raíz de esto, comienza a realizarse en La Plata, desde hace 10 años, la marcha por el pedido del feriado del carnaval, que representa actualmente un gran encuentro nacional de murgas. "Al regreso de la democracia, empiezan aparecer de nuevo las comparsas, pero ya se denominan murgas. En el diccionario aparecía como el conjunto de malos músicos, después se cambia, y aparece como conjunto de músicos callejeros", nos cuenta Julio Gre, en una charla donde también nos remontamos siglos atrás.

"Carnaval viene de Carnevale, en latín, que significa "adiós a la carne". Es un festejo que se hace los 42 días antes de semana santa, en donde no se puede comer carne, entonces, durante tres días se revertían los roles. Durante el carnaval en el norte se entierra al diablito. Los morenos salían con los tambores, los inmigrantes festejaban según sus costumbres. En realidad todas tienen un origen porque se revierte el orden universal. Hay culturas antiguas en donde durante el festejo de carnaval, los que estaban condenados a muerte, se lo coronaba como rey durante tres días. Entonces podían disfrutar del arend del rey, de las mujeres, de la comida, impartir ordenes, pero cuando terminaba esos tres días lo mataban." 

En la Edad Media el carnaval representaba el tiempo donde todo valía y, sobre todo, el espacio donde las barreras sociales dejaban de ser tales. "Durante el carnaval no hay otra vida que la del carnaval. Es imposible escapar porque el carnaval no tiene frontera espacial. En el curso de la fiesta solo puede vivirse de acuerdo a sus leyes, es decir, de acuerdo a las leyes de la libertad", manifiesta Mijail Bjatin en su estudio sobre la cultura popular en la Edad Media. En sus formas, las fiestas carnavalescas resisten al statu quo, a las imposiciones de los poderes políticos y económicos. Constituyen el espacio de una clara resistencia, ya desde épocas antiguas. Pero también de una gran liberación. De ahí el uso de máscaras y disfraces. De ahí también, el uso de la mítica levita, que tiene su explicación en la historia del candombe uruguayo. "En todos los trajes que usa el murguero, se viste de gala. Usa frac, levita, pantalones como de vestir, guantes blancos, galera, que es la ropa del rico. Los pobres, sobretodo los morenos, en Uruguay con el candombe, hacen los festejos del carnaval, y está el gramillero, que es un personaje típico, que es el médico brujo, que vendría a ser el tipo que manejaba el carruaje del amo, ellos usaban galera y traje, pero era de un color oscuro. Pero entonces ellos lo daban vuelta y quedaba todo el forro brilloso por dentro."

Con sello rioplatense

Con Julio nos metimos de lleno en una conversación que dejó raíces uruguayas. Es imposible no mencionar el tradicional carnaval montevideano, si la idea es profundizar en la historia de las murgas. Y es inevitable, por otra parte, no establecer una comparación con la murga argentina.

"Donde esta más arraigada la influencia de los ritmos negros es en Uruguay, más allá que la murga uruguaya utiliza instrumentos blancos: bombo, platillo y redoblante, que ellos separan. En la Argentina sigue siendo bombo y platillo junto, pero en Uruguay se separa y hay tres percusionistas. Los ritmos son africanos, del candombe. Es más, hay un ritmo que es la rumba candombeada, y es casi un toque de candombe."

El candombe es una expresión rioplatense, de ascendencia africana. "Baile de Nación, nace de la necesidad de expresión ante la opresión colonialista de los negros esclavos, los cuales fueron obligados a mantenerse en pequeñas salas (lugares de encuentro), así surge la tradición, de su tierra originaria", manifiestan los integrantes del Grupo Lengua Verde, en un escrito que ellos mismos repartían, cuando tocaron tiempo atrás,  a ritmo de candombe, en la Biblioteca Popular Pocho Leprati.

Según nos cuenta Julio, la murga uruguaya encierra sus propios mitos, de los que además, reniega. Dicen algunos que su origen proviene de la región de Cadiz, España, cuando llegó a Uruguay a principios de siglo, un grupo de esas tierras que hacían canto de zarzuela. "Los uruguayos lo ven y al año siguiente, quieren formar la misma agrupación, como una agrupación de canto, donde había varios cantantes y atrás estaban los músicos.

Otros cuentan que los uruguayos deciden formar agrupaciones de murga, de carnaval, con su propio estilo. La forma nasal de cantar del uruguayo es muy parecida al del canillita. Lo que nos contaban muchos murgueros uruguayos es que antes se iba al mercado, al puerto de Montevideo, y escuchaban a los que pregonaba el precio de la fruta, de la verdura, y según como pregonaba, por la voz, lo elegían para cantar en su murga. Y de ahí empieza a tomar el ritmo africano para tocar, o sea el candombe. Más allá que el candombe tiene su forma de tocar, y además tiene sus propios personajes" afirma Gre, a partir de sus vivencias en suelo charrúa. La murga uruguaya es una de las pocas que conserva el espíritu del candombe y todavía aparecen esos personajes típicos que menciona Julio.

"Tiene el escobillero, que te va haciendo malabares con una escobita. Primero va barriendo los malos espíritus para que pase la comparsa, después tiene la Mamá Vieja, que vienen a ser las viejas que bailan con vestidos blancos, vestidos grandes, que son las que lavaban la ropa, las que cocinaban. Después estaba el gramillero que es el medico brujo. Eso se sigue conservando, es totalmente tradicional. En la llamada del candombe hay varias llamadas importantes, esta la llamada de los reyes congos, que es la del 5 de febrero que es la de los reyes magos." Otros de los personajes característicos del candombe uruguayo son las bailarinas que dan el toque de juventud y las vedettes que deslumbran por su belleza.

La Llamada, como se conoce al tradicional carnaval uruguayo, es la más larga del mundo. Esta verdadera fiesta popular dura unos cuarenta días y, en ella, las diferentes agrupaciones de carnaval compiten en categorías sobre el escenario del tradicional Parque Rodó de Montevideo: las comparsas de morenos, las murgas, los parodistas, que son los bailarines que hacen parodia de grandes musicales, las agrupaciones cómicas.

Una de las diferencias con la murga argentina se puede encontrar en las influencias de su origen. "El carnaval argentino está caracterizado por los inmigrantes blancos, las agrupaciones francesas, italiana, española, que salían con acordeones, cuerdas de viento, instrumentos de la cultura europea. Después se empieza a mezclar con la cuestión solo de percusión" destaca Julio, a la vez que reconoce otras diferencias y también similitudes que comparten ambas tradiciones. "La característica de la murga argentina, muy a contraposición de la murga uruguaya es el desfile, es bailar en la calle. También hace repertorio y es una característica que comparte con la forma uruguaya: la estructura." Aquí encuentran su punto en común.

"Hay una presentación, donde la murga dice que como prometió el año anterior, vuelve al carnaval, es decir, vuelve a estar con la gente. Después está el salpicón o popurri, donde se habla de cosas sobre la actualidad política y social. Después tiene las canciones de crítica propiamente dichas. En Uruguay tienen el cuplé, que son los cuplé de personajes. Finalmente está la retirada, que son las canciones de despedida."

Las murgas compañeras

Un clásico de la murga uruguaya es la agrupación Araca la Cana, una de las más tradicionales, con 70 años de historia. "La murga compañera", le dicen por esos pagos, debido a que muchos de sus integrantes militan en agrupaciones como el PC o el Frente Amplio uruguayo. Una anécdota que describe de cuerpo entero el espíritu "compañero" de esta murga es la que recuerda Julio, como un sello distintivo de la agrupación. "En uno de los carnavales se esta cantando de espaldas al publico, porque en Uruguay se cantaba para el jurado y ellos dijeron que no, porque ellos cantan para la gente.  Nosotros cantamos para el pueblo y por el pueblo. Obviamente que perdieron, por eso paso a ser una murga muy politizada, muy militante".

Otra característica que la define se remonta a los años de dictadura, cuando la censura prohibió no solo su nombre -durante ese tiempo se llamó la murga América- sino también el uso de ciertas palabras. "No podían hablar ni de pájaros, ni de palomas, ni de flores, ni de mujeres embarazadas. Entonces hacían una especie de escritura bastante complicada, por eso le pusieron el sobrenombre de La Bruta, porque supuestamente no se entendía su letra. Ellos buscaban en la forma de cantar, de que el argumento si o si tenga que nombrar una paloma. Entonces decían, pasó una paloma pero la bajamos de un gomerazo, para hacer un chiste. Entonces la censura no podía decir nada, pero la gente aplaudía."

Para Julio, Araca la Cana tiene repertorios totalmente directos, críticos, comprometidos, influenciados por su historia política y social. "Hay una canción que dice los culpables fuimos nosotros por dejarlos morir a ellos que eran tan pocos", diciendo que la culpa no es solo de los militares que han matado a todos los revolucionarios sino que la culpa es también de todos nosotros que escondimos la cabeza". Además de ser una de las más tradicionalistas de Uruguay es, al mismo tiempo, una de las más revolucionarias. Fue la primera murga en incorporar mujeres al canto, en un espacio propiamente masculino.

Otra agrupación bien murguera que hace historia en Uruguay, desde los años 80, es La Falta y Resto. Conocida por su humor y su ironía constante, revolucionó las formas tradicionales de hacer murga uruguaya, y convocó nuevas estéticas y nuevas maneras de expresarse. Contrafarsa y Agarrate Catalina son otras de las murgas que actualmente brillan en los caranavales uruguayos. Surgidas del semillero joven, profesan una estética netamente humorística, sin dejar de lado la crítica social.

De este lado del charco

Julio Gre recuerda los carnavales entrerrianos, más precisamente los de Concordia. Y en ese recuerdo hay, si se quiere, un dejo de nostalgia, quizá, por ver cómo se han ido transformando los carnavales de su tierra. Hoy, afectados por un mundillo más comercial, los carnavales de Entre Ríos, como los de Gualeguaychú, y en menor medida, los de Corrientes, han dejado de ser lo que antiguamente eran. Han perdido, de a poco, el espíritu popular que recuerda Julio.

"El carnaval de Concordia, era un carnaval tradicional donde estaban las murgas, era el más importante de Entre Ríos. Estaban los mascaritos, que hacían bromas a la gente y vos no lo podías reconocer, y otro personaje muy típico era el Oso Carolina con su domador, que era un domador de circo con un oso, que era un tipo vestido de oso. Era un número donde el domador lo golpeaba al oso para que haga distintas cosas, hasta que el oso se enojaba, entonces el domador le pegaba más, y entonces la gente se enojaba con el domador, y el oso lo golpeaba y mataba al domador. Eso un poco desapareció. La dictadura es la gran culpable de la desaparición de ciertos carnavales. Y cuando se vuelven a formar agrupaciones, se forma este carnaval que es muy parecido al de Brasil."

Pero también rescata la historia de la murga porteña, lugar donde hay una fuerte tradición popular. "Hay murgas con mucha historia, los Cometas de Boedo tienen 60 años de murga". En Buenos Aires, el carnaval se vive de una forma particular, con sus propias características. Influenciado por los ritmos uruguayos, la murga se ha convertido en una pasión. En Buenos Aires, hay una gran tradición de murgas y corsos, que surgen, sobretodo en los barrios, donde hasta los padres participan. "Es todo un barrio trabajando en la murga, hasta los abuelos de 60 años bailan", dice Julio, sin sorprenderse demasiado. Él también lleva en la sangre esta pasión que tanto se le nota. La murga porteña utiliza principalmente el bombo platillo, como instrumento esencial.

En nuestra ciudad, han surgido numerosas agrupaciones de murga. Los Caídos del Puente, La Cirga, Okupando Levitas, 20 Termitas, Metele que son pasteles, entre otras,  nacen, también, en su gran mayoría, de los barrios.

Para Julio Gre, murguero desde la adolescencia, "en Rosario las murgas tienen un trabajo más social. Algunas murgas son autoconvocadas, pero gente como Caravana del Oeste, el Flaco Palermo en zona sur, las chicas de Matadero Sur, son gente que a la par que hace murga hace un trabajo social y como herramienta usa la murga. Eso hace un poco surgir lo que es el movimiento en Rosario."

Julio trabajó durante dos años en Empalme Graneros. Allí dicto un taller de murga con los pibes del barrio. Según nos cuenta, hacía un trabajo social, para conocer la realidad de los chicos, pero también la murga era una herramienta para construir un espacio de encuentro.

"El trabajo de la murga es la punta del ovillo para poder trabajar algo. Nosotros con la murga no podemos salvarle las papas al Estado. Algo que tendría que estar haciendo el Estado de trabajar con los chicos, de poder darles otras herramientas, la murga lo único que hace es poder abrir alguna puertita." La conversación nos lleva para otro camino. El de tratar de entender qué significa la murga para un murguero. Qué hay detrás de una levita, de un bombo, de un tambor. Qué sentido tienen esas patadas al aire, el ritmo de la batucada o las letras irónicas de las canciones. En otras palabras, por qué hablamos de una verdadera pasión murguera.
"La murga es una pasión y un lugar donde todo el mundo puede volcar sus inquietudes, su problemas, y transformarlo en algo tan popular como lo es tocar y bailar.

La murga no es un lugar de contención, al contrario, trata de no contener, es un espacio para decir lo que vos querés decir y pelear por lo que vos querés pelear y criticar lo que hay que criticar.  La palabra contención tiene esa trampa. La murga no tiene que contener ciertas cosas. Y no es un escape." Al contrario, cada letra de una murga recuerda que "hay algo que esta mal, que todos los días hay gatillo fácil, políticos corruptos, entonces la murga tiene un poco de eso, no cerrar los ojos, no contenerte y no decirte que no pasa nada y esta todo bien. Vos tenés tu problema, y acá lo podes hablar, acá tenes un espacio para poder abrirte. Hago algo que me constituye como persona y donde encuentro gente que también me apoya. Es una gran idea poder trabajar desde ese lugar." Así entiende Julio, parte del compromiso social de una murga, sobretodo, el que se milita en nuestra ciudad, a través de grupos que han surgido en el seno de los barrios.

Otra cosa que también caracteriza a la murga es su fuerza colectiva, el hecho de que todos pueden participar. "No importa si sos lindo, feo, gordo o viejo, la murga es un espacio para todos. Incluso se acostumbra en algunas murgas tradicionales de Buenos Aires, que las vedettes sean travestis. Los travestis tienen su espacio. El lugar donde pueden salir a bailar en el carnava,l es la murga. Todo el mundo participa, todo el mundo toca, todos somos iguales" destaca Julio, revalorizando este espacio casi único o mágico. "Cualquiera puede escribir una letra, un arreglo de una canción. Es un espacio horizontal, más allá de que haya referentes en la percusión. Hay directores, que se encargan del baile, la percusión, las cosas para los trajes. Toda la gente tiene algo para decir o algo para hacer, y tiene un espacio para hacerlo y eso esta bueno".
También las historias con los pibes conmueven y muestran el compromiso social que tiene la murga. "Caravana del Oeste es una murga que nace de un trabajo social que se hace en el barrio con todos los chicos y las letras son cantadas y hechas por los chicos, y son muy duras. Hablan cosas muy duras. Y eso es como un gran palo de realidad."

La impronta murguera

La levita es el sello distintivo de la murga. Con una levita y la cara pintada, uno ya puede formar parte de una murga. Y ahí todo vale. Porque ella posibilita la igualdad así como las diferencias. Genera el intercambio, el compañerismo, la libertad de crear. También encierra una simbología que se vive en el baile, donde hasta las patadas guardan un sentido.

"Dicen que las patadas del murguero toman pasos de baile de la tarantela, pero otra de la significación de la patada es patear al sistema, al que te oprime, por eso dicen que muchos murgueros cuando ven al policía, le tiran la patada para demostrar su descontento". En el baile hay un momento clave: la matanza. Allí el murguero muestra todo. Expresa lo que sabe y lo que le gusta de la murga. Es el momento de la liberación.
Y de eso se trata. De liberar las múltiples formas de expresión, pero sobretodo, de establecer un vínculo con la realidad social, una verdadera militancia. "En toda marcha por derechos humanos vas a ver murgas".

También la pasión murguera se emparenta con la futbolera en muchos aspectos. Y eso se palpita, por ejemplo, en los colores que identifican a la murga, en los cánticos, y hasta, según nos dice Julio, en las murgas "amigas", así como las hinchadas. La levita, además, es un signo que los diferencia a cada uno. "Todo lo que vos le pones en la levita, son características tuyas, los apliques, vos ves la levita de un murguero y ya sabes cual es su ideología, su equipo de fútbol, la música que escucha. Tenés un murguero que se pone la lengua de rolling stone, una hoja de marihuana, Mafalda, Homero Simpson. Los colores de la murga son muy fuertes. Se defienden a muerte."


Tirar patadas para recibir abrazos

En la murga no hay recetas ni sistemas. Hay formas de crear y de hacer. Hay puntas para empezar a dar un toque, un corte, un paso de baile. Después, todo está por verse. Y eso es lo bueno. "En la murga uno transmite cosas, y eso es lo que también hace que la murga sea un trabajo más social. Uno también transmite valores. Transmite pasos o cortes, pero los chicos que están aprendiendo a tocar también te proponen nuevos toques, o pasos o cortes. Yo trasmití cortes o formas de tocar, y lo chicos ya tienen otras formas de corte, o pasos de baile, y eso cambia un poco esa cuestión académica. Uno es un referente para aplicar criterios, para que no sea un caos. Esta bueno que alguien te pida que vos le pases pasos, o que quiera aprender a bailar murga, que quiera participar de un espacio". Julio es un apasionado de la murga. La vive en carne propia, porque a través de ella, comenzó a dar esos pasos para descubrir su vocación. Su experiencia en la murga de Concordia le abrió, como el dice, nuevos caminos. "Y ese lugar era centro de la gente que hacia fanzine, la gente que hacia teatro, música, la que militaba en partidos políticos. Era como un gran cúmulo de cultura, como dice el flaco Palermo de la Grieta, sin moño. En la murga se rompen las barreras, que también es la mística de la murga, el tipo que es un médico también esta disfrazado de mujer y es murguero y esta con vos bailando, que no se si pasa en otros lugares. En la murga no importa nada, se trastoca todos los valores, en el sentido de esa falsa moral que tenemos."

Julio también recuerda su paso por Okupando Levitas y esos momentos en los que, como él dice, se le pone la piel de gallina. "Había pibes que vivían en la calle, y contaban que la murga les dio un lugar, y hoy hacen otras cosas. Uno de los chicos empezó la secundaria y otro esta aprendiendo batería y tiene un oído muy bueno. Si uno tiene ganas de hacer cosas y si no tiene el lugar, en la murga lo encuentra. Por lo menos a mi me paso eso."

"En Okupando Levitas, una de las chicas, Viky, que hacia teatro, que tenia ciertos problemas motrices para el habla y para moverse, un día voy al club Atalaya y estoy tocando y la veo a Viky bailando dos horas murgas, dando patadas, bailando. Es impresionante, como tenés esas cosas que son totalmente tiernas y de una gran fuerza, gente que para otros espacios quedan totalmente vedados, en la murga pueden hacer lo que ellos realmente quieren."

Y lo que la murga le dio, es también, la posibilidad de conocer la historia de Pocho Leprati, de ser parte de la organización de los carnavales de Ludueña, de conversar con los chicos de La Vagancia, de hablar de política, de compartir, de militar en un espacio a través del arte.

Será que, como dice Julio, de alguna forma todos somos murgueros/as, o por lo menos, cargamos dentro las mismas ganas de darle una buena patada al sistema, con la levita puesta, la cara pintada y el ritmo del bombo platillo.

 

Algunos sitios de murgas

http://okupandolevitas.atspace.com/index1.htm

http://www.laredoblona.com.ar/RECOMENDADOS.htm

http://aracalacana.galeon.com/





Encuentro de Murgas en Rosario

 



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Publicado el: 08/02/2007


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Comentá esta nota
    18 Apr 2008 20:46   ana risso
en busca de la prohibicion de la murga durente la dictadura
 
    18 Jan 2009 23:03   veronica
?
 
    01 Mar 2010 23:16   vale
hola!!!! somos nuevos en esto!!!
 
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