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La Memoriosa
30 mil almas bailan murga

Se formó en el año 2009, cuando comenzaba en Rosario, el primer juicio histórico a cinco genocidas en el marco de la causa Guerrieri-Amelong. La Memoriosa es una murga “militante y justiciera”, integrada por tres generaciones, hijos, nietos y testigos y sobrevivientes del terrorismo de Estado. “Decir murga es recuperar la calle y decir la verdad” afirman sus integrantes, quienes conjuran alegría y resistencia, y dan batalla, en cada aguante y carnaval, con la bandera del Juicio y Castigo, entre muchas otras.

No me queda ya más tiempo para reclamar,
fueron años de estúpida injusticia,
Yo me planto y digo basta, basta de fingir
Ya es hora de que dejes de mentir…


Cuando el sol respira trozos de esperanzas y las primaveras salen a cantarle a la vida, una levita, militante y justiciera, se calza el traje de murguera. Recorre el Boulevar Oroño, con los ojos enardecidos mirando el presente, haciendo memoria. Y allí mismo, frente a los desprevenidos y los indiferentes, le canta a la justicia.

Esa levita guarda la memoria de los sobrevivientes, los testigos y querellantes de las causas de lesa humanidad que se desarrollan en Rosario. Cobija también, el canto enérgico de los hijos. Y una inocencia irrefutable en los rostros de los nietos.

Tres generaciones comparten la mística de integrar una murga memoriosa. Un espacio de abrigo y contención y, fundamentalmente, de alegría. Un lugar donde la resistencia tira patadas al aire con cada matanza. O golpea con fuerza el repique de un tacho. Donde no hay un tiempo posible para la desesperanza. “Decir murga es recuperar la calle y decir la verdad, contar las tristezas y armar una fiesta de alegría y rebeldía colectiva”, dicen sus integrantes.

Ese refugio intangible en su esencia, y profundamente corpóreo en su mística, es la Murga La Memoriosa, formada en el año 2009, cuando por aquel entonces, se iniciaba el primer juicio a cinco genocidas en nuestra ciudad, en el marco de la denominada causa Guerrieri-Amelong.

La propuesta surgió en el Espacio Juicio y Castigo Rosario, a partir de la necesidad de contarle a la sociedad rosarina, lo que comenzaba a suceder puertas adentro, y afuera, de los Tribunales Federales. Cuando, en los días más fríos del mes de agosto, se iniciaba un largo proceso judicial que encontraría, meses más tarde, la primer sentencia ejemplar contra genocidas en nuestra ciudad. De esta manera, se sumó la participación de la artista e integrante de la murga Los Caídos del Puente, Celeste Montechiarini, a la vez que  jóvenes, niños y, sobretodo, testigos y querellantes de la causa, encontraban en la murga, un espacio para "acompañar, compartir, crear, recrear y resistir con alegría".

Febrero (mes de inicio de la causa Feced) era el mes del carnaval. Del impulso de la murga, de la recuperación de un tiempo decretado al olvido por la dictadura militar. Era el momento de recuperar la alegría callejera. Así nace La Memoriosa.  Hoy, la integran más de 30 personas, cada una de ellas, con diferentes recorridos, historias y experiencias de vida y militancia.

“La murga nace en el 2009 cuando nos estábamos preparando para los juicios a los represores y pensábamos como poder instalar el tema, desde juntar firmas en las canchas de fútbol para que se aceleren las causas, organizar charlas, actividades en la facultades, y entre esas ideas, nació la de formar una murga, para decir de otra manera todo lo doloroso y lo difícil que había sido lo vivido durante la dictadura y por otro lado, poder expresar en los carnavales todo esta temática”, nos cuenta Rosalyn, una de las jóvenes murgueras, militante además del movimiento de mujeres de Rosario.

A su alrededor, Olga, Micaela, Raúl, Rocío, Cariel, Amparo, Maite, Elena, Micaela (la leprosa) y muchos integrantes más, en su mayoría mujeres, se preparan para ensayar las canciones y los bailes, en el corazón de la plaza San Martín, donde martes y sábados se reúnen con el color, los parches del Eternauta, las vinchas y pañuelos, y la sonrisa dispuesta a conjurar el dolor, en alegría. “A través de la alegría que puede expresar una murga, queremos que no se pierda la memoria de lo que pasó, y a través del baile, del canto y la protesta, poder recordarlo. Cuando la gente se olvida de lo que pasó, está condenada a repetirlo”, expresa otra joven integrante de La Memoriosa.

“Se trata de tener presente lo que pasó”, agrega Raúl, quien se sumó cuando fue invitado a participar de una parodia donde interpretaba a un militar, en el año 2010, en lo que fue la primera participación de la murga en el carnaval de Pocho, en Ludueña.

Muchas otras banderas

Para muchos integrantes jóvenes de La Memoriosa, la murga es, además de un espacio de memoria para exigir Juicio y Castigo, una militancia constante que echa sus raíces en otras movilizaciones sociales. Por ejemplo, en cada carnaval del barrio de Ludueña, cuando se festeja el cumple de Claudio Pocho Lepratti, asesinado en el 2001. O también, cuando se conmemora el Día Internacional de La Mujer y se reclama la despenalización y legalización del aborto, o se acompaña, en el barrio Vía Honda, a las Madres en Lucha de Rosario que batallan contra el consumo de paco. En cada acto, en cada carnaval, en cada lucha, La Memoriosa se hace presente.

 “La Memoriosa también intenta entender la memoria en su más amplio sentido. Tenemos letras sobre los derechos de las mujeres, las luchas de las madres contra el paco, nos interesa ir abarcando otras temáticas en la que nos sentimos involucrados. El perfil de los Memoriosos es el de la militancia, estamos en otros espacios militando también, y la murga es otro espacio más donde podemos expresarnos, de una manera artística”, describe Rosalyn, mientras se prepara para ponerle color a su rostro.

Para Micaela, acompañar otras banderas refleja el espíritu de La Memoriosa. “Creemos que debemos recordar todas las luchas sociales, levantamos muchas otras banderas, además de la del juicio y castigo y la de la memoria en cuanto a los juicios y al genocidio. También levantamos la bandera de los pueblos originarios, acompañamos siempre a la misión Sueños Compartidos del barrio toba”. En el grupo, confluyen tres generaciones. Y en ese cruce, la experiencia cobra un valor testimonial. Los más grandes sonríen con los niños, los jóvenes aprenden de la lucha de los testigos y sobrevivientes y ellos, a su vez, del arte y de la joven militancia de los pibes. “Personalmente, me siento muy útil apoyando a otras generaciones que han sufrido en carne propia lo que pasó”, dice Rocio.

Resistir desde la alegria

Olga Moyano fue una de las testigos de la causa Guerrieri y sobreviviente de la Fábrica Militar de Armas, Domingo Matheu, y junto a sus hijas, forma parte de esta murga militante y justiciera, como todos la llaman. “Los compañeros eran alegres y nosotros venimos a trasmitir esa alegría de los compañeros, la alegría de la vida. Lamentablemente ya no están y hay que recordarlos cada vez que salimos”, le cuenta a enREDando. Enseguida, una sonrisa le ilumina el rostro, y la mirada. Como si hablar de alegría, memoria y resistencia, para Olga, fuera recuperar la semblanza de sus compañeros desaparecidos. Como si a través de la murga, los 30 mil bailaran al ritmo del candombe y la cumbia.

Con la convicción y la certeza de que la alegría es la mejor arma para resistir, Moyano también considera que a traves del humor y la parodia es posible llegar con otro mensaje a gran parte de la población que permanece indiferente ante un hecho histórico como son los juicios a los genocidas. “Transmitimos lo que pasa a través de la parodia. Formar parte de La Memoriosa fue el resultado de este intento de llegar con un mensaje diferente a la población. Hay mucho para parodiar, sobretodo para los que asistimos diariamente a los juicios. Si uno está adentro, hay muchos aspectos cuestionable de la justicia, pero que los juicios sean públicos nos permite tener un monitoreo de esto, poder entrar y dar cuenta de lo que pasa.”

La producción murguera de La Memoriosa ya va por su décimo tema. En general, la cumbia y el candombe, inspiradas en canciones de Gilda, Néstor en Bloque o María Elena Walsh, son los ritmos que acoplan su melodía con letras que se van transformando con la métrica y la rima. Así, por ejemplo, surge Un gendarme nos separa, donde en su estribillo dice:

Y esta lucha
que busca construir
memoria y verdad
para poder lograr
esa justicia ya
gritemos todos hoy ¡
Basta de impunidad!


 O el Candombe del Boulevard, que refleja ese aguante indispensable frente a los Tribunales Federales

Tibio febrero de juicios demorados
Simple remedio a la impunidad
Los compañeros, los que nos aguantaron
Ya se preparan
De nuevo a bancar


O aquellas otras letras, dedicadas a Monseñor Bergoglio y en contra del consumo de paco.

Bergoglio porque te enojás porque estamos liberadas
peleamos nuestros derechos, somos muy buenas muchachas

El paco es un asesino
escuche atento vecino
el curro es muy suculento
Pa los que nos quieren ver muertos.


Actualmente, la Memoriosa está juntando fondos para poder costear los viajes a otros lugares donde se desarrollan los juicios y estar presentes en el día de las sentencias. Y un sueño los desvela: viajar a Salta donde el padre de uno de los compañeros fue asesinado en la Masacre de las Palomitas. Es por ello que organizan peñas y diferentes actividades y buscan, a través de la difusión, lograr el apoyo de la población.

Pero es, indudablemente, el grito de Juicio y Castigo el que concentra los esfuerzos de los memoriosos y las memoriosas. Sin ese grito, todo lo demás, perdería la fuerza que sostiene una bandera tan pesada, como necesaria: la de luchar con alegría. Los testigos y sobrevivientes saben “que es la única que nos queda”, como sostiene, con firmeza, con dulzura, con los ojos brillosos, Olga Moyano, ya sobre el final de esta charla. “Nunca puedo borrar de la memoria la soledad que vivimos los testigos en ese momento, en el año 83. Entonces, que haya gente esperando a los testigos, que podamos hacer canciones, que estemos en la puerta del Tribunal con el aguante, es lo más importante, que el afecto nos ayude a estar juntos para transformar el dolor en alegría y poder seguir avanzando con esta consigna de La Memoriosa: con los genocidas presos, todo el año es carnaval”.

Contacto murgalamemoriosa@yahoo.com.ar



Foto: Colectivo de Ex presos políticos y Sobrevivientes Rosario


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Publicado el: 28/03/2011

Por María Cruz Ciarniello.
Categorías:
Buenas Prácticas / Reportaje

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    30 Mar 2011 21:45   rosalyn
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