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Debate sobre la tipificación del Femicidio/Feminicidio
Ni una muerta más en la región

El amplio abanico del gran movimiento de mujeres en toda América Latina, coincide en lo mismo: es imperioso visibilizar la forma más extrema de la violencia de género: el Feminicidio. Sin embargo, dos posturas se presentan al momento de discutir la pertinencia o no de contar con un figura penal específica en el código penal. El debate está dado en toda la región. Rosario fue sede de una Mesa donde especialistas de 14 países discutieron con argumentos a favor y en contra sobre la tipificación del Feminicidio. En la provincia de Santa Fe, 15 mujeres murieron asesinadas en lo que va del año. enREDando participó del acto de Apertura de la Mesa Debate Internacional organizada por Cladem.

Hace apenas unos días se conoció la muerte por empalamiento de una joven de 33 años en Puerto General San Martín. Según fuentes policiales “tenía lesiones importantes en la zona genital y hematomas en los brazos". Fue abusada sexualmente, brutalmente golpeada y su cuerpo tenía signos de haber sufrido empalamiento. Según detalla la nota periodística del Diario Página 12, “se trata de la muerte número 15 por violencia contra la mujer en lo que va del año, en la provincia de Santa Fe.”

Las estadísticas por feminicidio (el asesinato de una mujer por su condición de género) son alarmantes. Las cifras, y cada caso, reitera una cadena de violencia contra la mujer, cuyo asesinato es la manifestación más extrema de este continuum. “El término Femicidio es político, es la denuncia a la naturalización de la sociedad hacia la violencia sexista. El Femicidio es una de las formas más extremas de violencia hacia las mujeres, es el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer a quien considera de su propiedad. El concepto Femicidio fue desarrollado por la escritora estadounidense Carol Orlock en 1974 y utilizado públicamente en 1976 por la feminista Diana Russell, ante el Tribunal Internacional de Los Crímenes contra las Mujeres, en Bruselas”, se subraya en el sitio web de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, una ong de Buenos Aires que realiza año tras año, informes sobre casos de Femicidio en nuestro país.

El debate abierto en relación a este flagelo, pocas veces visibilizado en los medios de comunicación y en la sociedad toda, ocupa la agenda del movimiento de mujeres en todo el país, y el mundo. La preocupación se dispara en diversos aspectos. Uno de ellos, y tal vez el que más discusión genera, se centra en el debate acerca de la tipificación del feminicidio como delito autónomo en el Código Penal. Si bien existen posiciones encontradas al respecto, la discusión, que recientemente se está realizando en toda América Latina, permite visibilizar y poner en la agenda política de los Estados, la especificidad de los homicidios de mujeres por su condición de género.

Mesa Debate en Rosario: posturas a favor y en contra

Rosario fue sede de una Mesa Debate Internacional que organizó el Programa de Monitoreo del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem).

El acto de apertura contó con la presencia de destacadas feministas y especialistas del tema a nivel internacional, la coordinadora general de Cladem, Elba Nuñez, la Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia, Rosa Acosta, la coordinadora del Area de la Mujer de la Municipalidad de Rosario, Silvina Santana y distintas diputadas y concejalas de la ciudad, además de un público conformado en su mayoría por militantes del organizaciones de mujeres. La organización anfitriona a nivel local fue el Instituto de Género, Derecho y Desarrollo que preside la Dra. y especialista en género, Susana Chiarotti.

Dos claras posturas, a cargo de Hilda Morales Trujillo de Guatemala y Rocío Villanueva de Perú, se presentaron en este debate: por un lado, la que promueve la tipificación del homicidio de mujeres por razones de género. Esta posición argumenta firmemente que este mecanismo legal específico permitiría visibilizar una forma extrema de violencia de género y además, garantizar el acceso a la justicia. De lo contrario, aplicando la norma jurídica del homicidio, no se logra visibilizar el contexto en que ocurren estas muertes.

La otra postura presenta fundamentos en contra de este figura penal, y establece analizar y discutir mecanismos de defensa y prevención de la violencia de género, previos a la inclusión del tipo penal específico. Quienes plantean la postura anti-tipificación son contundentes: ni el problema de la violencia contra las mujeres ni las dificultades en el acceso a la justicia se solucionan con la creación de nuevas figuras penales o el incremento de sanciones. Es decir, el código penal actúa tarde.

En este sentido, la abogada Susana Chiarotti, en diálogo con la la Red Nosotras en el Mundo, explica: “El derecho penal llega cuando la mujer ya murió, y lo que nosotras queremos es cambios en políticas públicas y preventivas para que las mujeres no se mueran. Se ha puesto tantos requisitos en la figura penal que después es dificil condenar a los autores”, detalla la presidenta del Insgenar. Un ejemplo de ello es la tipificación del Feminicidio en El Salvador, bajo la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, donde se especifica que: “Quién causare muerte a una mujer mediando motivos de odio o menosprecio por su condición de mujer, será sancionado con pena de prisión de veinte a treinta y cinco años”. La pregunta que se hace Chiarotti es: ¿Cómo es posible demostrar el odio de género? “La mayoría de las parejas que matan a su mujer, en un feminicidio íntimo, dicen que las mataron porque la amaban. Es muy complicado probar que ahí había odio de género y el derecho penal en ese sentido es muy estricto. El temor es que quede un montón de gente liberada. De hecho, en Guatemala la figura se sanciona en el 2008 y todavía no hay ninguna condena y eso es garantizar la impunidad. Lo que no queremos es ceder a la tentación de apoyar proyectos legislativos que parecen una buena salida, pero son salidas facilistas porque no se están tomando medidas de prevención adecuadas antes del asesinato de mujeres.”  Son muchas las preguntas que se realiza Chiarotti y que apuntan a repensar la conveniencia de contar con una figura legal: ¿qué sucede con las denuncias que realizan las mujeres víctimas de violencia de género? ¿Cuántas denuncias son registradas por la polícia? ¿Cómo se realiza la investigación y cómo actúa el aparato de justicia en estos casos?

Durante la Apertura de la Mesa Debate Internacional, Susana Chiarotti, expresó: "Queremos darnos un espacio para reflexionar y por eso hemos convocado a personas de 14 países, todas juristas y de muchísima trayectoria en Derecho Penal, desde la academia, desde el sistema judicial, y también especialistas feministas".

En este sentido,  Hilda Morales Trujillo, integrante del Comité de Expertas de la OEA, en su presentación a favor de la tipificación del Feminicidio, remarcó: “Es indispensable investigar y sancionar con la debida diligencia cada hecho de violencia contra las mujeres y su muerte violenta, por el hecho de ser mujeres. En la legislación penal, la legislación tradicional, al hacer un análisis de las mismas, nos encontramos con normas supuestamente neutrales. Las normas generalmente han sido elaborada por hombres pensando en los intereses de los hombres, no se toman en cuenta las particularidades y circunstancias en que se comete la violencia contra las mujeres y los femicidios que es su forma más extrema. Los códigos penales en general carecen del enfoque de derechos humanos de las mujeres,”, explica la especialista. Y agrega: “En este sentido, es evidente la insuficiencia en las normas penales sustantivas y adjetivas, aun cuando la muerte se cometan en forma individual o masiva, para terminar con la impunidad. Es necesario identificar al o a los culpables y sancionarnos. Para terminar con la impunidad, se ha iniciado una corriente de emitir leyes de segunda generación en varios países de América Latina, leyes específicas sobre la materia que terminan o pretenden terminar con la neutralidad de las leyes de primera generación. Estas nuevas leyes comprenden no solamente la tipificación del delito de feminicidio; a la vez persiguen, a través de políticas públicas, la especialización de los servicios de investigación y juridiccionales, así como sistematizar las estadísticas por las cuales se pueda demostrar la envergadura del problema y por lo tanto, señale en donde se debe apuntar para fortalecer el sistema de seguridad de justicia para las mujeres, con un enfoque de género y derechos humanos.”

Lo que plantea Morales Trujillo es claro: contar con leyes específicas que penalicen y castiguen a los culpables del asesinato de mujeres por razones de género, como así también, contar con políticas publicas que garanticen la atención y la prevención de la violencia contra las mujeres.

Por su parte, la especialista Rocío Villanueva, integrante del grupo de Trabajo de Cladem, se pregunta: para sancionar a los responsables de homicidios por razones de género, para prevenir esos homicidios y para hacer visibles que las mujeres mueren en circunstancias en que no suelen morir los hombres, ¿se requiere necesariamente la creación de un tipo penal? Yo puedo decir, a partir de la experiencia peruana, que ha tomado mucho de la experiencia española, que eso no es así”.

De esta manera, Villanueva cita, entre varios ejemplos, el caso de Costa Rica, país que ha creado una figura autónoma de feminicidio. “Costa Rica fue el primer país en crear una figura de Femicidio. Sanciona solo a la muerte de la mujer a manos del cónyuge o el conviviente declarado o no, dice el tipo penal. Si quien mató a la mujer fue el ex cónyuge o el ex conviviente, ya no hablamos de feminicidio sino de otros homicidios por razones de género. Me preocupa muchísimo, no solamente que se creen figuras legales, sino que esas figuras legales se apliquen. ¿Cuántas denuncias hay por femicidio en Costa Rica?. La información que se recoge proviene de los medios de comunicación, a pesar de que tienen figuras penales, y es interesante ver que a través de los años, resulta que hay más homicidios por razones de género que femicidios. ¿Por qué razón?. Porque el tipo penal es tan restrictivo que no ingresan a la estadística de femicidios. Por ello, creo que no contribuyen a hacer visible los homicidios de las mujeres por razones de género”.

Actualmente, cinco países en América Latina han creado un tipo penal especifico: Colombia, Chile, Guatemala, El Salvador y Costa Rica.La complejidad de la discusión y la necesidad de exponer posturas, pensamientos, ejemplos concretos y experiencias internacionales fue el eje fundamental que motivó la realización de este debate entre especialistas. Se espera en las próximas semanas, la difusión de un documento donde se expongan las conclusiones del mismo. 

La pertinencia o no de penalizar el femicidio/feminicidio; qué figura penal sería la ideal; el rol simbólico que cumpliría el tipo penal específico; la efectividad de un tipo penal para reducir los casos de muertes de mujeres y en caso afirmativo como sería este tipo penal; la impunidad que puede derivar de un tipo penal deficientemente delineado; y las políticas públicas requeridas para reducir el número de muertes de mujeres, son las fuertes preocupaciones de especialistas, juristas, abogadas y funcionarias de Estado.

Debatir se vuelve imprescindible para avanzar en esta consiga que recorre, dolorosamente, las historias de mujeres en América Latina: “Ni una muerta más en la región”



 

Publicado el: 30/05/2011

Por María Cruz Ciarniello.
Categorías:
Género / Documento

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