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Drogadicci?n en Argentina
Drogas de ricos, drogas de pobres

La Argentina registra un importante aumento en la cantidad de usuarios de drogas y marcadas diferencias en la calidad de las sustancias que se consumen de un sector socioecon?mico a otro. Mientras sustancias como el ?xtasis o el popper son sustancias muy consumidas por la clase media y alta y la marihuana y la coca?na son de consumo masivo, el fen?meno del "paco" est? haciendo estragos entre las poblaciones juveniles m?s empobrecidas.

En la Argentina aument? enormemente el consumo de sustancias adictivas, entre ellas la coca?na. En la d?cada del 90 se masific? el consumo de coca?na ya que la paridad entre el d?lar y el peso argentino favoreci? el ingreso masivo de esta sustancia y, de esa manera, la Argentina pas? a ocupar un claro lugar de demanda en el mercado mundial. Seg?n datos del a?o 2005 del Instituto Nacional de Estad?sticas y Censos (INDEC), m?s de 1.000.000 de argentinos consumi? marihuana al menos una vez en su vida y otros 400.000 coca?na. Pero ?hay diferencias en cuanto al tipo de sustancias que se consumen de un estrato social a otro? ?cu?l es la lectura pol?tica que se puede hacer de eso? fueron las preguntas que Mosaico Social realiz? a una serie de especialistas en la problem?tica de la drogadicci?n.
Ruben de Lisa, psic?logo y representante de la organizaci?n Programa Andr?s Rosario dedicada desde hace 12 a?os a la prevenci?n y asistencia de usuarios de drogas, sostiene que "el consumo de sustancias no es una actividad practicada exclusivamente por alguna clase social y afecta a todos los estratos sin distinci?n, con la salvedad de que la gente de mejores ingresos va a hacer uso de sustancias de mejor calidad". Y a?ade: "como ocurre habitualmente los pobres no solo se ver?n afectados por lo que implica en s? la problem?tica del consumo de drogas sino que usar?n sustancias y bebidas alcoh?licas de inferior calidad y sustancias menos comunes entre las clases m?s acomodadas, como lo son los solventes, el 'poxi' y la pasta base".
"Es un hecho indiscutible que la pobreza ubica en una posici?n de desventaja y, por otro lado, como si esto fuera poco, hay que sumarle las enfermedades asociadas a estas conductas donde el acceso de los sectores m?s desprotegidos a los sistemas de salud no ser?n los mismos que para los m?s agraciados", agrega De Lisa.
"La droga ingresa en una sociedad a partir de la existencia de exclusi?n social, desintegraci?n familiar, falta de planes de salud p?blica. Ac? ya tenemos varias generaciones perdidas que no se han podido alfabetizar ni lo podr?n hacer, que ya han sufrido problemas de desnutrici?n, de marginalidad extrema", apunta Rub?n Gonz?lez,  presidente de la Federaci?n de Organismos No Gubernamentales que trabajan en Asistencia y Prevenci?n de Drogas en Argentina (FONGA), entidad conformada por 65 organizaciones afiliadas.
Horacio Tabares, psic?logo y presidente de la organizaci?n rosarina Vinculo con amplia trayectoria en el tema, coincide con De Lisa y opina que "si bien no hay una l?nea demarcatoria clara en relaci?n a las sustancias que son consumidas por diferentes sectores sociales, s? pareciera que hay tendencias que marcan el consumo".
Desde su experiencia, Tabares destaca que los inhalantes, el vino barato y el "paco" son consumidos frecuentemente por los sectores m?s empobrecidos e indigentes de la sociedad argentina.
En relaci?n a esta nueva droga denominada "paco" o pasta base de coca?na, Gonz?lez destaca que "est? haciendo estragos en las poblaciones casi infantiles porque es muy barato, muy adictivo y, por supuesto, cuando hablamos de este tipo de poblaciones que no tienen proyectos, que no tienen futuro, que est?n de alguna manera fuera del sistema, ese tipo de elementos prende como hierba seca".
Por otro lado, el ?xtasis, el llamado extasis liquido, la ketamina y el popper son sustancias de consumo m?s frecuente en adolescentes y j?venes en su mayor?a pertenecientes a sectores de clase media y alta.
Estos mismos sectores ingieren bebidas alcoh?licas de mayor calidad y precio: vinos varietales, whisky, fernet, aguardientes, etc. Mientras que la marihuana y la coca?na resultan ser de consumo masivo, al igual que la cerveza.
"Donde s? me parece que se nota la diferencia de clase es en el hecho de que el consumo de sustancias psicoactivas, legales e ilegales, es m?s insidioso y lesivo en los sectores m?s castigados de la sociedad, en los marginados e indigentes", se?ala Tabares.
Y explica los motivos: "esto es as? porque esta franja de la poblaci?n generalmente est? mal alimentada, carece de controles m?dicos y odontol?gicos regulares y viven situaciones de frustraciones permanentes a sus necesidades b?sicas. Cuando alguno de ellos requiere atenci?n m?dico-psicol?gica y tratamiento de rehabilitaci?n no tienen acceso. Y porque adem?s dada su situaci?n de precariedad econ?mica, muchas veces deben delinquir para aprovisionarse de drogas y terminan engrosando el ej?rcito de humillados, expoliados y marginales de la sociedad".
Haciendo una lectura m?s politizada de la problem?tica, el presidente de Vinculo manifiesta que "las sustancias son utilizadas por las clases dominantes como forma de control social". "El consumidor de drogas generalmente se inhabilita para la lucha transformadora de la sociedad. Las sustancias afectan al Sistema Nervioso Central y, por ende, el registro de lo real y los dispositivos mentales para el pensamiento conceptual y para la planificaci?n de estrategias liberadoras; con bajo costo, al sistema le conviene que esa poblaci?n alojada en villas de emergencia este frenada por el alcohol y la droga y no que se organice en agrupaciones comunitarias, piqueteras y luchadoras, que protesten y exigan trabajo, pan, justicia, educaci?n, salud y viviendas confortables", remata.
"Si no fuera as? ?c?mo me explican que el m?ximo organismo responsable de abordar estas problem?ticas a nivel nacional, que es la Secretar?a de Programaci?n para la Prevenci?n de la Drogadicci?n y la Lucha contra el Narcotr?fico, cuente con un presupuesto anual de s?lo 6.000.000 de d?lares para atender a un pa?s de 40.000.000 de habitantes que sufre una pandemia de consumo de sustancias y donde m?s del 10 por ciento est? en condiciones de consumo riesgoso?", cuestiona Tabares.
"El uso de drogas tiene un lugar muy importante en la vida de las personas pobres: les permite seguir viviendo bajo circunstancias que no son las mejores", agrega De Lisa. "Nosotros siempre decimos que la sustancia es lo de menos. Cuando las personas empiezan a tener m?s oportunidades en todo sentido, tienen menos necesidad de anestesiar sus malestares", destaca el referente de Programa Andr?s Rosario.
Un avance en este complejo escenario se?alado por De Lisa es que en los ?ltimos a?os se detectan much?simos menos usuarios de drogas inyectables. El psic?logo atribuye esta merma al trabajo que han venido desarrollando las organizaciones sociales en el tema, especialmente desde una forma de abordaje de la problem?tica denominada reducci?n de da?os.

?D?nde est? el Estado?

En la Argentina, fue el sector no gubernamental el que hist?ricamente tuvo la responsabilidad de hacer frente a la problem?tica de las adicciones cuando las pol?ticas de Estado en el tema eran inexistentes.
A nivel regional y mundial, se proyectaba la idea de que la Argentina no ten?a un "problema de drogas" y se habl? durante muchos a?os de que se trataba de un pa?s de tr?nsito, una categor?a que se le daba dentro del escenario mundial.
Y, producto de esa categorizaci?n, el Estado pon?a energ?as en pr?cticas m?s orientadas al control -vinculadas a organismos como la Aduana y Gendarmer?a- que al desarrollo de acciones de asistencia y prevenci?n. Prevenci?n, asistencia al adicto y la lucha contra el narcotr?fico conformar?an el tr?pode sobre el que supuestamente se basa la pol?tica implementada por la Secretar?a de Programaci?n para la Prevenci?n de la Drogadicci?n y la Lucha contra el Narcotr?fico (SEDRONAR) con el fin de erradicar uno de los problemas m?s graves y acuciantes que enfrentan nuestro pa?s y el mundo entero.
Seg?n los especialistas, en realidad el problema del consumo existi? siempre en el pa?s. Y la respuesta a esta compleja problem?tica se dio en gran medida desde las organizaciones sociales dedicadas al tema.
Para Gonz?lez, se han logrado algunos avances m?nimos en t?rminos de pol?ticas p?blicas. Uno de dichos avances consisti? en lograr que el sistema de salud cubra, como a cualquier otra enfermedad, el tratamiento por adicci?n a las drogas. "Pero la gran deuda que tienen hacia nosotros (las organizaciones no gubernamentales) es el reconocimiento y el ser agencia consultiva del Estado en estos temas porque somos quienes hemos desarrollado experiencia en esta tem?tica", manifiesta el presidente de FONGA.
Horacio Tabares de la organizaci?n Vinculo coincide con Gonz?lez en que el Estado no acude a las organizaciones sociales ni, mucho menos, las apoya: "a los pol?ticos no les interesan, en los hechos, las opiniones de las organizaciones no gubernamentales. En general no somos consultados para las definiciones pol?ticas importantes en la materia. Tenemos un serio d?ficit en materia de pol?ticas y estrategias preventivas, en enfoques asistenciales y en la formaci?n de recursos humanos e investigaci?n. Cuando se vive una situaci?n de pandemia, lo que realiza el Estado es algo as? como querer abordar un c?ncer con aspirinas".
Rub?n de Lisa sostiene que cada una de las instancias estatales rema poco y para su propio lado, que los recursos son irrisorios y algunos se malgastan por falta de una pol?tica coordinada entre naci?n, provincia y municipio. Pero, por otro lado, hace una autocr?tica al se?alar que "las organizaciones no gubernamentales hemos aportado bastante para que haya dificultades en la conformaci?n de alianzas saludables entre unos y otros".
El funcionamiento del SEDRONAR, la dependencia estatal que tiene a su cargo la problem?tica de la drogadicci?n deja mucho que desear a ojos de los representantes de las organizaciones especializadas en la problem?tica. En este sentido, Gonz?lez manifiesta que "como pasa en muchas otras problem?ticas, en la actualidad la persona que lleva adelante las pol?ticas en el SEDRONAR es un odont?logo que viene de la provincia de Santa Cruz y que de alguna forma est? vinculado al presidente de la Naci?n (N?stor Kirchner) y que reci?n cuando asumi? en ese cargo empez? a interiorizarse en el tema".
"Nosotros queremos, desde nuestro lugar como FONGA, propiciar un plan nacional", afirma Gonz?lez. Y, seg?n indica, ese plan nacional deber?a tener varios pasos y aspectos muy claros: primero, hacer un diagn?stico situacional para saber cu?l es el problema real de las drogas en el pa?s, cu?les son los sectores m?s afectados, cu?les son las sustancias que pueden ser m?s peligrosas para la salud p?blica, cu?l es la potencial demanda de asistencia que tendr?a el pa?s, c?mo est?n repartidas las instituciones que podr?an dar respuesta a este problema y con qu? recursos cuentan.
En segundo lugar y partir de ese diagn?stico, elaborar un plan que incluya la asistencia, la prevenci?n, los recursos, la formaci?n de recursos y la unificaci?n de todas las fuerzas que habr?a que poner en marcha para abordar este problema: las fuerzas de seguridad, las fuerzas educativas, las fuerzas de asistencia, de prevenci?n, los agentes de salud, los agentes comunitarios. Y, reci?n a partir de esa instancia, plantear estrategias quinquenales como m?nimo.




www.programaandresros.org.ar
www.sedronar.gov.ar

 

Publicado el: 24/08/2006
Fuente: www.mosaicosocial.org

Categor?as:
Redes y Organizaciones Sociales / Noticia

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