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Reflexiones sobre salud a los 25 a?os de la guerra de Malvinas
Salud y Derechos humanos: el caso de los veteranos de la guerra de Malvinas

La guerra constituye un hecho traum?tico para la sociedad en general y siempre deja secuelas en los soldados. Hasta el momento hac?amos ?memoria? sobre la historia de vida de quienes sufrieron la violaci?n de los derechos humanos, pero no inclu?amos a los veteranos. El escrito profundiza en estos aspectos y se refiere ?al derecho a la salud? en la guerra y en la posguerra, indicando los avances y los desaf?os contando con los testimonios de los veteranos y sus familias.

Como notas relacionadas, incluimos un reportaje a la responsable del Programa de Veteranos de Guerra del PAMI, la cr?nica realizada por la CTA de una charla sobre Derechos Humanos y la Guerra, y algunas de las actividades y homenajes que se realizar?n en Rosario.




1. Introducci?n:

La guerra constituye un hecho traum?tico para la sociedad en general . Es un suceso extraordinario que siempre deja secuelas, como indica la Organizaci?n Mundial de la Salud. Genera da?os irreversibles, f?sicos y ps?quicos y sociales, tanto en las personas que participan directamente como en el grupo familiar. De modo que la vida de estos j?venes, tuvo un parang?n en un antes y despu?s de la guerra en la salud, en su inserci?n social y signific? una carga emocional importante para quienes participaron en ella, la relaci?n con su familiares, amigos, conocidos, di? un vuelco radical, con la p?rdida de la guerra, ya no se lo consideraban h?roes, sino que eran vistos y condenados simb?licamente por la sociedad, d?ndoles la espalda y evitando hablar sobre este suceso. En ese sentido cabe rescatar las palabras de un soldado:

?Imag?nate que en cada uno de nosotros hubo 3(tres) personas diferentes. Hubo un Eduardo antes de Malvinas, que fue otra persona durante la guerra, y hay un Eduardo que vuelve. ?Yo no soy el mismo que era antes! ? (Eduardo, 2006)

Sin embargo, pareciera que hasta el momento es dif?cil comprender que ?La salud es un derecho humano y parte fundamental del derecho a la vida, as? como un deber del Estado?, el cual ha sido negado a los protagonistas de dicha contienda (esto ha sucedido en la guerra y en la posguerra, en el gobierno militar y en los sucesivos gobiernos democr?ticos). Incluso, esta violaci?n del ?derecho humano a la salud? la padecieron en la guerra y en la posguerra tanto los exsoldados conscriptos como los exsoldados que habian optado por una carrera militar. En ese mismo sentido, parad?jicamente se suele hacer ?memoria? sobre la historia de vida de los que sufrieron la violaci?n de los derechos humanos durante la ultima dictadura militar dejando al costado la historia de estos j?venes que en su mayor?a solo ten?an 18 a?os de edad, cumpliendo el servicio militar obligatorio.

Asimismo, las pol?ticas ?p?blicas? destinadas a este grupo social fueron en su generalidad insuficientes, siendo las pol?ticas sociales las menos consideradas. Por el contrario, lo que predomina es un halo de ret?rica pol?tica que hizo y hace erupci?n en fechas patrias, como un tema de rigor. Por el contrario, los derechos conseguidos por los VG de Malvinas han sido fruto de su lucha, reclamo y trabajo con la comunidad, pero nunca han sido otorgados por la sola decisi?n de alg?n pol?tico de turno. No solo es la experiencia misma (la guerra) lo que le da una jerarqu?a distintiva a este grupo, sino el hecho que su reclamo y demanda hacia Estado tiene ra?z en una exigencia que este ?ltimo les hizo en el pasado: ir a una guerra para defender su soberan?a (en este caso recuperarla). En palabras de Guber:

"La guerra constituye, en efecto, la donaci?n m?xima de un familiar y la expresi?n m?s evidente de la desigualdad impl?cita en esta reciprocidad supuestamente igualitaria entre Estado y sociedad? .

Claro, este impl?cito genera responsabilidades del Estado hacia a aquellos a los que se pidi? su sacrificio o, en su defecto, a sus allegados m?s pr?ximos o principales afectados por las secuelas que quedaron por este ?pedido? del Estado:

?Pero el Estado debe compensar al ciudadano herido o a los parientes del muerto por haber tomado un hijo, un esposo o un padre de esa familia. Y si se trata de un herido, las Fuerzas Armadas tienen la obligaci?n de garantizar tratamiento m?dico y psicol?gico por el tiempo que sea necesario?.

Estas atenciones se vuelven un deber del Estado ? cualquier sea el gobierno de turno que lo dirija ? hacia a aquellos a quienes orden? incursionar en una operaci?n b?lica (en el caso de los militares de profesi?n) o a los que impuso una ?carga c?vica? (en el caso de los conscriptos) (V?zquez y Silva, 2006). Con respecto a los veteranos de guerra argentinos, m?s all? de que no contaron con una asistencia psicol?gica e incluso m?dica, se produjo en torno a ellos un vac?o social, como as? tambi?n un proceso de desmalvinizaci?n por parte de las autoridades.

Este concepto fue acu?ado por el polit?logo franc?s Alain Rouquie y fue utilizado en diferentes simposios desde junio de 1982.

El fen?meno de la ?desmalvinizaci?n? fue pensado y dirigido por la dictadura, pero no fue revertida en democracia. Comenz? con la visi?n de un conflicto b?lico, como la guerra, despojado de sus principales actores, silenciando a los soldados apenas volvieron al continente. De esa forma los soldados se convirtieron en v?ctimas de la dictadura, de la guerra y del silencio.

En ese proceso intencional sostenido en el tiempo, la salud ha sido uno de los temas m?s afectados, como a continuaci?n se detalla.

2. El derecho a la salud en la guerra de Malvinas: muchos desaf?os y pocas respuestas

La cobertura medica y la organizaci?n sanitaria ya hab?a sido una falencia a la hora de planificar la guerra. Existe documentaci?n que indica la falta de previsi?n medico-sanitaria durante la misma guerra de 1982. Por un lado, en el marco del 10? aniversario de la guerra de Malvinas, los tenientes coroneles m?dicos Enrique Mariano Ceballos y Jos? Ra?l Buroni publicaron un libro denominado La medicina en la guerra de Malvinas, que fue editado por el C?rculo Militar. Por otro lado, el Informe de la Comisi?n Rattenbach establece en su cap?tulo III que:

5

?...el procedimiento adoptado por la Junta Militar para preparar a la Naci?n para una guerra contradijo las m?s elementales normas de planificaci?n vigente en las Fuerzas Armadas y en el sistema nacional de planeamiento? (Comisi?n Rattenbach, 2000).

Los doctores Enrique Mariano Ceballos y Jos? Ra?l Buroni publican el libro ?La medicina de la guerra de Malvinas? en 1992, se?alando en las conclusiones ?este an?lisis critico ha costado gran sacrificio y dolor para vencer la resistencia de los que no quieren escuchar, en contraposici?n a ello hemos observado que el enemigo realiz? en diciembre del mismo a?o de la guerra un simposio en que evalu? aciertos y errores.?

Los autores no solo describen los sitios donde se desarrolla el conflicto y las armas y equipos de combate utilizados, sino que le suman la situaci?n t?ctica que coloca a la Argentina en una situaci?n desigual frente a Gran Breta?a, y los aspectos geogr?ficos del clima y el suelo que juegan en contra de dicha situaci?n. Luego indican la doctrina de la sanidad, cada uno de los problemas de log?stica y las lecciones que ha dejado la guerra. Dentro de los problemas de log?stica sanitaria cabe se?alar los 5(cinco) aspectos mas importantes:

En primer termino, luego de finalizada y consolidada la recuperaci?n de las islas el comandante terrestre contaba con 4.000 efectivos y no dispon?a de atenci?n m?dica hospitalaria, por lo que d?a 5 de abril le ordena al Director del Hospital Militar Comodoro Rivadavia (a 1.000 Km. De la isla) trasladar todo el personal y el material a la isla. Un elemento exclusivamente de guarnici?n se transform? en la instalaci?n de sanidad de campa?a improvisada mas importante en la zona de combate: el Hospital Militar de Puerto Argentino. Este se ubico a partir del 10 de abril en un edificio de dicha ciudad, comenzando a funcionar el 12 de abril, estando completo su personal al d?a 3 de junio. En ese momento constaba de 122 efectivos: 45 m?dicos, 4 bioqu?micas, 2 farmac?uticos, 26 enfermeros y 25 soldados. Esta conformaci?n es ineficiente, pues faltaban instrumentistas que ayuden a los cirujanos y psiquiatras en el frente.

En segundo lugar, exist?an puestos de socorro limitados en su accionar en la isla Gran Malvina.. El de Bah?a Fox carec?a de capacidad quir?rgica y el de Puerto Howard dispon?a de una muy limitada capacidad. Ambos quedan aislados el 21 de mayo cuando se produce el desembarco ingles en San Carlos.

En tercer lugar, reci?n a partir del 1 de junio se pudo disponer en la zona de combate de 2 buques hospitales denunciados e identificados seg?n las normas de la convenci?n de Ginebra del 12 de agosto de 1949. Eran los buques de la Armada ?Bah?a Para?so? y ?comandante Irizar?. Se presentaron numerosas dificultades y dudas en el montaje y organizaci?n de los mismos porque la armada no tenia experiencia.

En cuarto lugar, la cadena de evacuaci?n sufri? serias dificultades porque: a) los heridos deb?an ser transportados a pie a veces durante varios Km., desde las elevaciones, por la dificultad de llegada de veh?culos; b) la imposibilidad de veh?culos terrestres por la falta de caminos y la detecci?n de los mismos por las tropas enemigas, c) la mayor parte de las bajas fueron nocturnas en virtud de la hora en que se produc?an las acciones, d) la geograf?a impuso la instalaci?n de los puestos de socorro lejos del frente, e) el dif?cil empleo de helic?pteros por el escaso numero disponibles, la falta de visores nocturnos y la perdida de la superioridad a?rea. El retardo de la evacuaci?n es fundamental para evitar la mortalidad, pues existe ?el periodo de oro?, que ocurre en las primeras dos horas debido a hematomas subdurales o extradurales, hemoneumotorax, ruptura del bazo o h?gado, fractura de f?mur o lesiones m?ltiples. En el caso de Malvinas, generalmente el herido de primera l?nea demoraba un promedio mayor a las seis horas para acceder al tratamiento quir?rgico.

5

Por ?ltimo, el rescate y evacuaci?n del crucero Ara General Belgrano que es hundido el 2 de mayo fuera de la zona de exclusi?n tuvo serios problemas que impactaron en la vida y la salud de los VG. Los n?ufragos debieron permanecer entre 40hs y 44 hs. en las balsas, con temperaturas del agua entre los 2 y 3 grados C, con un viento de entre 90 a 108 Km. por hora, con el estado del mar con olas de hasta 6 metros y una sensaci?n t?rmica de entre 7 y 10 grados C bajo cero.

Personal de la Armada emprendi? una investigaci?n a los efectos de determinar los factores que influyeron en la sobrevivencia del personal del crucero hundido. Las conclusiones mas importantes fueron: los inconvenientes mas numerosos fueron los originados por el fr?o y luego el estado an?mico, y los problemas de medios mas importantes surgieron por defecto en los cierres, las pinchaduras y roturas de balsas, fallas en los botellones de inflado, falta del botiqu?n sanitario (elementos de curaci?n, analg?sicos, y comprimidos antimareos), falta de vengalas y falta de elementos de comunicaci?n. Se observaron lesiones producidas por el fr?o en el 16% de los sobrevivientes, siendo que el 20% de ellos no tenia salvavidas. El 19% tenia dolores relacionados con heridas o dec?bitos, otros ten?an reacciones depresivas y alteraciones del sue?o.

En el libro de los coroneles m?dicos se encuentran datos interesantes que a continuaci?n se detallan:

Cuadro N? 1 Mortalidad por 1.000 efectivos/a?o durante los conflictos modernos.

2da Guerra

(americanos)

Corea

(americanos)

Vietnam

(americanos)

Malvinas

(argentinos)

52

43

18

151

Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) en base a datos oficiales de Argentina y datos de la Segunda guerra, Corea y Vietnam tomados de Carey.

En este cuadro se observa que la mayor tasa de mortalidad es la de la guerra de Malvinas, indicando que hubo una alt?sima densidad de fuego, siendo que la longitud del conflicto fue solo de 74 d?as.

Cabe aclarar que Ceballos y Buroni indican que es una de las pocas cifras que realmente permiten hacer una comparaci?n entre distintos conflictos, pues depende de la densidad del fuego, y secundariamente de la calidad de atenci?n medica. Incluso indican al final del libro que no se ha podido determinar las causas de la mortalidad por la falta de datos precisos, ya que no hubo personal especializado en la recopilaci?n y an?lisis de los datos.

Durante la existencia del Hospital Militar de Puerto Argentino, del 12 de abril al 15 de junio, se internaron 1990 pacientes, teniendo relaci?n con el combate solo 534 casos (el 26,83%). A continuaci?n se detallan las afecciones diagnosticadas.

Cuadro N?2. Patolog?as internadas en el Hospital Militar de Puerto Argentino discriminadas seg?n su relaci?n con el combate

AFECCIONES RELACIONADAS CON EL COMBATE

N

%

Heridos

361

18,14

Pie de trinchera

173

8,69

AFECCIONES NO RELACIONADAS CON EL COMBATE


73,27

Gastroenteritis

156


Infecciones de la piel

107


Lumbociatalgias

60


Neumopatías

56


Síndromes gripales

45


Artralgias

44


Anginas

43


Micosis de piel

42


Eritema pernio

40


Quemaduras

34


Otitis media supurada

24


Síndrome stres-postraumático

21


Infecciones urinarias

19


Desnutrición

14


Uñas encarnadas infectadas

13


Hepatitis epidémicas

10


Apendicitis aguda

5


Otras infecciones

723


Total

1990


Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) en base a datos oficiales de Argentina.

De aqu? se desprenden las patolog?as psico-som?ticas relacionadas al sufrimiento y el stress (gastroenteritis y apendicitis aguda), sumada a las vinculadas al sobreesfuerzo de la carga y descarga, la mala postura, el hecho de cavar pozos y/o tumbas (lumbociatalgias), mas las propias del fr?o y la humedad, las psicol?gicas y la desnutrici?n.

5

Un hecho a destacar es ?la enfermedad desnutrici?n, llamada tambi?n edema de hambre o distrofia por falta de pr?tidos y grasas se produjo como consecuencia de una alimentaci?n hidrocarbonada deficiente en calor?as?. Para el caso del ?pie de trinchera?, se?alan que la desnutrici?n es un factor predisponente principalmente en la Isla Gran Malvina, donde se registraron 3(tres) casos de fallecimiento por esta causa.

En cuanto a los datos de los 361 heridos en combate, cabe indicar que el 70% de los mismos lo fueron por proyectiles de baja velocidad correspondientes a esquirlas de munici?n de artiller?a y de bombardeo a?reo, debido a las caracter?sticas de esta guerra en que predominaron los fuegos a?reos y navales. A continuaci?n se detallan los mismos:

Cuadro N? 3: Heridos de armas de guerra atendidos en el Hospital Militar de Puerto Argentino.

Rango

Esquirlas

N

Bala

N

Expl.

N

Total

N


%

Oficiales

15

3

-

18

5,0

Suboficiales

57

12

5

74

20,5

Soldados

184

68

17

269

74,5

Total

256

83

22

361

100.0

Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) en base a datos oficiales de Argentina.

En este cuadro se observa que fueron afectados de manera diferente los soldados y los oficiales, siendo los primeros los mas vulnerables.

Otro aspecto importante se?alado en el estudio publicado por los coroneles m?dicos Ceballos y Buroni es la respuesta psicol?gica a la agresi?n b?lica. En ese sentido cabe destacar que, como afirman en dicho escrito:

?la diversidad de agresiones que se sufren durante el combate imponen un desgaste ps?quico y f?sico tan grande, que cualquiera, por mas racional que sea el curso de su pensamiento y su fortaleza ps?quica, puede ser vulnerable y susceptible de proceder con conductas desorganizadas y trastornos emocionales. (L?pez Ortiz, 1986)?

No obstante, cabe se?alar que no todos se ven afectados de la misma forma porque el soldado concurre al combate con el aporte de todo lo que tiene de persona: su educaci?n, sus creencias religiosas, su fortaleza o debilidad f?sica, su voluntad, sus temores, sus amores y sus planes de futuro. Todo esto puede permitirle o frenar la elaboraci?n de la agresi?n.

Las respuestas an?mimicas observadas en Malvinas pueden agruparse en: reacciones de huida, trastornos ps?quicos por desnutrici?n, despersonalizaci?n y p?nico.

Dentro de las reacciones de huida se observan las lesiones auto infligidas, las consultas medicas de males insignificantes (dispepsias, pr?tesis dentales dolorosas, etc.), el robo de tarjeta de evacuaci?n. En otros casos eran crisis catat?nicas, mutismo o crisis de llanto.

En Malvinas, al igual que en la Primera y Segunda guerras Mundiales, se ven las consecuencias org?nicas y ps?quicas de la desnutrici?n. Lo mas notable es la letargia mental y ps?quica, caracterizada por el sue?o profundo y fatiga ps?quica y mental, perdida del poder de concentraci?n y perdida de memoria de los sucesos recientes.

Respecto a la despersonalizaci?n se observaron en las inmediaciones de Puerto Argentino, soldados presa de una especie de trance, semejante a un "fuga"?epil?ptica, que concurr?an a revolver recipientes para residuos y comer lo que all? encontraban, con desubicaci?n en el tiempo y en el espacio, que se marchaban a la deriva por el campo, y con una posterior perdida de memoria de lo que hab?a sucedido, a los que el resto de los soldados llamaban ?los mutantes?.

Otra reacci?n fue el ataque de p?nico. El P?nico es el miedo excesivo que produce reacciones descontroladas en las ?reas del pensar y actuar. No se presta o?dos al jefe y cada uno cuida de si mismo sin miramiento por los otros, el grupo se desintegra. Cuando se los detecto fueron aislados y evacuados porque sucede una reacci?n en cadena, como fue descripto en otras guerras.

Sin embargo, durante los d?as del combate en Puerto Argentino se observaron numerosos casos de p?nico, esta vez contagiosos, que se evidenciaron como: huida despavorida, colocaci?n en posici?n fetal y cubiertos totalmente por ropa, estado e inmovilidad durante horas, etc.

En el documentos se indica que lamentablemente no se cont? con personal instrumentista (que ayudaran en las cirug?as), ni con psiquiatras en el frente, como ya se acostumbraba en otras contiendas. Dicho documento hist?rico constituye una antesala de lo que ser?a la red de contenci?n m?dico-psicol?gica en el retorno al continente y la posguerra.

3. La posguerra: la salud no es un derecho humano alcanzable por los Veteranos de Malvinas

Se observa que a pesar de haber estado poco tiempo en un conflicto b?lico (74 d?as), son muchas las consecuencias f?sicas y ps?quicas en los ex soldados. Expuestos a hambre o fr?o (86%), bombardeos, agua (72%), a explosivos (64%), esfuerzos f?sicos (66%), ruidos (81%), a riesgo de muerte (84%).

Por lo tanto, para modificar las condiciones de salud y este perfil de morbi-mortalidad, deben realizarse cambios sociales (pol?ticas para favorecer el aumento de puestos de trabajo con salario digno, posibilidad de ingreso y buena calidad en los niveles educativos y servicios de salud, ejercicio de la ciudadan?a con equidad y responsabilidad).

De modo que la actividad de la salud publica no puede ser eficaz, y en algunos ocasiones, imposible de conseguir, a menos que se trate de influir en esas condiciones.

?El Derecho a la Salud mucho m?s que el derecho a la atenci?n m?dica. La salud es un derecho humano y parte fundamental del derecho a la vida, as? como un deber del estado. Visualizamos el Derecho a la Salud a nacer, crecer, desarrollarnos y finalizar nuestro ciclo saludablemente en un ecosistema saludable. El Derecho a disfrutar saludablemente nuestra vida cotidiana? (Pay?n G?mez y Monsalvo, 2005)

De modo que este derecho a la salud es lo que les fue negado a los veteranos de Malvinas. Esto se constata en las manifestaciones del dirigente Rub?n Rada a la BBC en el 2002 quien dice:

?a muchos de los que despu?s fueron considerados "locos de la guerra" les result? traum?tico ese brusco retorno, fundamentalmente por la falta de empleo y contenci?n. Algunos se aislaron o cayeron en la depresi?n, el alcohol o la droga porque no ten?an trabajo o una familia que los respaldara. Algunos contrajeron el SIDA o terminaron presos" (Rub?n, 2002).

Existen antecedentes que indican la magnitud del problema. Por un lado, en la provincia de Buenos Aires, en el a?o 1995 se realiz? una encuesta que permitiera un diagn?stico de situaci?n de las condiciones de vivienda, empleo, educaci?n y, particularmente, del acceso a la salud en una muestra de 500 encuestas de la poblaci?n objetivo realizada en la Regi?n sanitaria VI (en los distritos Quilmes y Avellaneda).

Otro antecedente es relatado por Alejandra Ruiz L?pez, M?dica Psiquiatra y Docente del Departamento de Salud Mental de la Fac. de Medicina. Univ. de Buenos Aires que se desarrolla en el a?o 996 (a los 14 a?os de la guerra) trabajando con ?Voluntarias por la Patria?.

?Eran ellas las que recib?an las demandas de los soldados quienes, terminada su conscripci?n, volv?an a la vida civil. Estas demandas eran de tipo social o laboral: ped?an trabajo, pr?stamos, casa, a veces un o?do atento que escuchara sus preocupaciones. En general las Voluntarias consegu?an satisfacer las demandas, pero s?lo en el corto plazo, pues muchos veteranos abandonaban los nuevos puestos de trabajo, los prestamos pronto se malgastaban y los matrimonios se romp?an una y otra vez generando situaciones familiares muy dif?ciles?.

Esto tambi?n es resalta por una hermana de un veterano. En un primer momento se derivaron muchos puestos en la administraci?n p?blica, que compensaban la actitud discriminadora de los empresarios del sector privado. Pero este impulso tambi?n fue perdiendo vigor a medida que el desempe?o de los nuevos empleados era opacado o frustrado por factores ps?quicos o f?sicos de posguerra. Un testimonio significativo es el de la hermana de un VG:

"Mi hermano Juan Carlos no quiso volver a casa, se quedo a vivir en una pensi?n en Buenos Aires y trabajaba en la empresa estatal de tel?fonos. Se despertaba de noche, comenzaba a gritar y se pon?a el uniforme. Por eso toda los vecinos de la pensi?n ven?an a calmarlo. Despu?s fue a un psiquiatra, pero este profesional lo dopaban tanto que a la ma?ana los compa?eros le marcaban la tarjeta y despu?s ten?an que ir a buscarlo, lo despertaban, lo ba?aban y le daban caf?? (Maria Alejandra, 2006)

La Dra. Ruiz L?pez declara ?No sab?amos por entonces demasiado a cerca de los trastornos emocionales relacionados con el trauma. Nuestros veteranos presentaban reiterados fracasos sociales y familiares, imposibilidad de logros y ?xitos en la vida, conductas agresivas, aislamiento y dificultades de integraci?n. Ning?n doctor les merec?a suficiente confianza como para preguntarle por estas cosas. M?s bien, estos rasgos eran vividos como exacerbaci?n de las modalidades personales, como producto de su educaci?n e idiosincrasia. Sin embargo muchos de estos s?ntomas se pueden analizar desde la ?ptica de una falla neurobiol?gica, con la correspondiente cascada de cambios bioconductuales, producto del trauma o bien como la respuesta de un aparato ps?quico que ha perdido su capacidad de poner nombre a la vivencia traum?tica, por ser ?sta tan intensa que carece de representaci?n?.

Hacen un estudio comparativo de 6 meses de duraci?n, durante el cual los veteranos recibir?an una terapia grupal, centrada en los incidentes cr?ticos, tendiente a verbalizar los contenidos referidos al trauma (no recibir?an durante ese per?odo ning?n otro tratamiento).

La muestra estuvo constituida por 22 veteranos de guerra que aceptaron participar en este estudio piloto. Sus edades oscilaban entre los 32 y 34 a?os, salvo uno que ten?a 55. (M?dico, hab?a participado como oficial en la contienda a los 41).

Tomaron la Escala de Actividad Global, Eje V del DSM IV que nos da una idea general de capacidad de interactuar del sujeto. Con el fin de evitar el sesgo que implica la subjetividad, dos evaluadores estimaban, por separado, el nivel de cada paciente y se adjudicaba el promedio de los dos n?meros obtenidos. La comorbilidad fue evaluada seg?n el DSM IV.

En comorbilidad se observa que en el gr?fico 2 observamos que al iniciar el tratamiento mas del 70% de la muestra presentaba trastorno relacionados con el descontrol de los impulsos, trastornos de ansiedad (incluido stress postraum?tico) o trastornos del estado de ?nimo, pero en los 6 meses hubo cambios positivos, como se observa a continuaci?n:

Cuadro N?4: Cambios a nivel de los trastornos de la salud mental antes y despu?s de la intervenci?n profesional:

T. estado de ánimo

T ansiedad

T facticio

T C substancia

T control impulsos

T adaptativo

Inicio

22%

5%

14%

26%

5%

6 meses

9%

5%

5%

13%

5%

Fuente: Elaboraci?n propia en base a Ruiz Lopez (2001), Estr?s postraum?tico enmascarado, Bs.As.

En el nivel de actividad global implica que se pasa de puntuaci?n. De indicar: ?s?ntomas moderados como afectividad aplanada, crisis de angustia ocasionales y dificultades moderadas en la actividad social laboral o escolar?, se pasa a un puntaje que indica: ?s?ntomas leves como espor?dico humor depresivo o insomnio ligero, con pocas dificultades en la actividad social o laboral, en general buen funcionamiento incluyendo la presencia de relaciones interpersonales significativas.? Sin embargo esta experiencia es limitada en el tiempo, el espacio y el grupo de beneficiados. No obstante se?ala los problemas de salud que se vinculan directamente con lo laboral.

Estos problemas de salud efectivamente afectan la reinserci?n laboral en un contexto social marcado por los problemas de empleo como es el caso de Argentina y espec?ficamente Rosario. En ese sentido cabe rescatar las declaraciones del veterano rosarino Jael B?ez:

?Nosotros tenemos un alto ?ndice de desocupaci?n, m?s del 70 por ciento y estamos hablando de una poblaci?n tan chica como esta. Con el trauma que hab?a despu?s del conflicto, encontrarse con la realidad y enfrentar a la vida, encontrarse con la desocupaci?n... muchos casos de quite de vida tienen que ver con eso (Joel, 2006)

En el periodo 1996-1998 se comienza un relevamiento nacional desde PAMI para luego orientar las pol?ticas, que nunca se hace realidad. El mismo abarca las ciudades de: C?rdoba, Lanus (Bs. As.), La Rioja, Mendoza, Rosario (Sta. Fe) y Villa ?ngela (Chaco), pero queda incompleto e inconcluso. Los datos son parciales, la poblaci?n encuestada varia en cada caso y el relevamiento es fragmentario (adem?s de los problemas metodol?gicos manifiestos). No obstante es conveniente rescatarlo por ser ?el primer intento de relevamiento en salud desde el Estado Nacional?. Sin embargo cabe rescatar algunos datos:

Cuadro N? 5: La salud de los VG Antes y despu?s de Malvinas. A?o 1996/98.

Trastornos

Antes

En Malvinas

Después

Hoy (1998)

Metabólicos

0%

0,3 %

6,6 %

8,3 %

Digestivos

0 %

3,3 %

21,3 %

21,3 %

Hipertensión Arterial

0 %

0 %

3,3 %

11, 5 %

Cardiovasculares

0 %

1,6 %

3,3 %

3,3 %

Osteomusculares

4,9 %

23 %

27,9 %

32,8 %

Fuente: Elaboraci?n propia en base a BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLANO, M. & MADRID, M.E. (1999)

Si bien llaman la atenci?n algunas problem?ticas, en ning?n momento se cruzan esos datos con: la edad, otra enfermedad del paciente, la conformaci?n de la familia, la clase social, el medio en que vive (con ruidos excesivos), la inserci?n laboral y social de cada uno de ellos, lo cual nos permitir?a tener un perfil mas preciso, y le otorgar?a mayor validez cient?fica a los resultados. Otro estudio reciente fue hecho en el 2004 por el Lic. Alejandro Enrique de la provincia de Entre R?os. En su estudio constata que los VG tienen mayor sensibilidad para ser afectados por sentimientos negativos tales como ansiedad, enojo y situaciones estresantes que se manifiesta en desajuste e inestabilidad emocional, pensamientos negativos, baja participaci?n social, baja autoestima. Muchos presentan stress postraum?tico (PTSD) seg?n el DSM-IV.

Los criterios que establece el DSM-IV (American Psychiatric Association, 1995) para el diagn?stico del PTSD identifican tres grandes grupos de s?ntomas, teniendo en cuenta que previamente debe haber existido exposici?n a un evento, caracterizada por muertes o amenazas para la integridad f?sica propia y de los dem?s y una respuesta de desesperanza, temor u horror intensos ante este evento:

1.- Reexperimentaci?n del evento traum?tico a trav?s de recuerdos reiterados o pensamientos intrusivos y sue?os de car?cter recurrente que provoquen malestar cl?nicamente significativos. Keane, Wolf y Taylor (1987) plantearon la posibilidad de reproducir los s?ntomas del s?ndrome en laboratorio, exponiendo a los individuos afectados a est?mulos traum?ticos auditivos o visuales.

2.- Evitaci?n de est?mulos asociados al trauma como pueden ser los esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el evento traum?tico, esfuerzo por evitar lugares o personas que motiven el recuerdo del trauma, reducci?n del inter?s o participaci?n en actividades significativas, sensaci?n de desapego, restricci?n de la vida afectiva, entre otros.

3.- Aumento de la activaci?n con s?ntomas tales como dificultades para conciliar y mantener el sue?o, irritabilidad, dificultades para concentrarse, hipervigilancia.

Sin embargo no solo se ve afectado el veterano, sino que tambi?n su familia sufre la guerra como a continuaci?n se describe.

4. Las secuelas en salud y su impacto en la familia:

Un cap?tulo aparte y muchas veces oculto es el da?o sufrido por los padres de los veteranos. Rub?n, presidente del Centro de Excombatiente de Rosario dijo:

?Mi padre es uno de ellos, pues en silencio lloraba por no saber que hacer conmigo, engrosa la lista de padres que han muerto a causa del sufrimiento, dicen que mi padre muri? porque lloraba en el pasillo, no pod?a mostrarle a mi madre que estaba mal y se iba al fondo a llorar. Porque nuestros padres fueron esponja, se llevaron todas nuestras broncas y lo absorbieron todo, tenemos muchos padres que fallecieron del coraz?n fueron un 15% los que murieron en los primeros 5(cinco) a?os?. (Rub?n, 2006)

Otro caso es el de una madre, Lusminda del Carmen que dice:

?Ni remotamente se me hubiera ocurrido que mi hijo iba a ser uno de los soldados que con 18 y 20 a?os hab?an tomado Malvinas. Los d?as que siguieron fueron un silencio absoluto hasta el 14 de abril, que recibimos un telegrama escrito por Juan Carlos. Nos dec?a que estaba bien y que solo quer?a cigarrillos porque el dinero no le servia. Fue terrible recibir la noticia que tu hijo que esta haciendo el servicio militar obligatorio, injustamente fuera obligado a participar en una guerra. Desde ese momento no tuve mas noticias de mi hijo hasta el 15 de mayo en que recibo una carta. El recuerdo es espantoso, nose como decirlo, es una experiencia traum?tica sufrida por mi familia y mis amigos. Aunque tambi?n recuerdo y valoro la solidaridad de todos los que se comunicaban con nosotras...El sufrimiento de una madre no se puede describir, es terrible...Solo recuerdo el coraz?n comprimido y estar todo el d?a prendida a la radio para escuchar cualquier novedad, sobre todo cuando no ten?s ninguna forma directa de saberlo, un tel?fono u otro medio, para saber como esta, si esta vivo todav?a? (Carmen, 2006)

Padres y madres fueron afectadas por este sufrimiento. Esto tambi?n se verifica en el mencionado relevamiento de PAMI que se?ala un 35,2% de padres fallecidos y un 16,6% de Madres fallecidas.

Pero hoy la familia continua estando afectada, ya que la falta de pol?ticas de salud para los VG durante estos 25 a?os ha generado la aparici?n de nuevos problemas de salud en los hijos de ellos.

Por ejemplos en Rosario ha aparecido un caso de intento de suicidio de la hija de un veterano. Rub?n Rada se?ala:

?Hace una semana ocurri? en Rosario algo que por ah? no pens?bamos nunca que iba a ocurrir, el d?a domingo a la noche, la hija de un excombatiente de Malvinas que hace 7 a?os se arrojo del Monumento Nacional a la Bandera, tomaba un frasco de psicof?rmacos y terminaba internada en una cl?nica con una carta que yo la le? y me dio mucha angustia ?papa, te extra?o, te quiero ver, me voy con vos?. El compa?ero se llama Paz, subi?, estuvo una hora y media para limar la reja y se tir?. A comienzo de esta semana, la hija de Paz tambi?n se quer?a suicidar. Entonces esta fue la luz amarilla que nosotros le dijimos al poder? (Rada, 2006)

Al finalizar el a?o 2006 en Rosario tambi?n hubo un intento de suicidio, al tiempo que contin?an casos de alcoholismo, adicciones, embarazo adolescente y violencia familiar en presencia de los hijos. De modo que ahora los que sufren dicha falta de pol?ticas durante 25 a?os, son los hijos que tienen entre 15 y 20 a?os de edad. Una madre de Rawson escribe:

mi esposo muri? en un accidente de transito, aunque supongo que tuvo que ver con sus fantasmas... desde ese momento mi hijo bac?n tiene problemas con la droga. Esto paso en el a?o 2000 y yo nose como hacer para que el chico deje la droga...La atenci?n en los centros privados es muy cara, pero PAMI no me cubre este caso (Mirta, 2006).

El problema es de tal magnitud que padres, hermanos, esposas e hijos aun hoy carecen de herramientas y elementos que le permitan comprender y comunicarse con los VG porque no han recibido tratamiento psicol?gico ni asesoramiento al respecto.

5. Algunas reflexiones sobre salud y derechos humanos en los V.G.

Ni bien comienza la democracia, surge una ley que obliga a los empresarios a contratar a VG, pero los mismos incumplen dicha normativa. Un ejemplo es el del rosarino Daniel:

?trabajaba en un supermercado mayorista muy conocido en la ciudad y el pa?s, sin que mis patrones supieran que hab?a estado en Malvinas. Cuando otros VG fueron a dicho comercio a buscarme para que recibiera un beneficio de PAMI ?e l bols?n de mercader?a ? los patrones se enteran y a los dos d?as me despiden?.

Sin embargo, la discriminaci?n social y laboral continua. Muchos de ellos aun hoy ocultan su identidad. Negar la participaci?n en la guerra de Malvinas para obtener y/o conservar el empleo no solo es patrimonio de excombatientes con poca escolaridad, sino que tambi?n alcanza a profesionales universitarios. Durante el a?o 2006, en una escuela secundaria de Villa Gobernador G?lvez (El Gran Rosario) durante la entrega de diplomas de fin de a?o una alumna le confiesa al profesor responsable de taller de integraci?n audiovisual:

?Mi papa es medico y estuvo en la guerra de Malvinas, pero siempre nos dijo que no tenemos que dec?rselo a nadie.?(Bel?n, 2006)

En el sistema de salud han pasado los a?os y casi todo sigue igual pero los problemas de salud de los veteranos se agravan.

?Los profesionales en el a?o 82, 83, 84 hasta el 85 dijeron paren, porque la comunidad de VG cuando cruce los 40 a?os van a ser un desastre, y no se equivocaron. Tenemos mas de 450 suicidios. No le hicieron caso a los profesionales cuando le dijeron, hay que buscar una manera de calmar esto que esta viniendo.? (Rada, 2006)

Por un lado contin?an los suicidios, y las estad?sticas muchas veces son menores a los realmente existentes. La raz?n principal es que muchos casos se registran como accidentes, accidentes de transito y heridas auto infligidas por armas de fuego, que no fueron acompa?adas por una carta de suicidio. Este hecho al fin de cuentas resulta ser un acto de compasi?n hacia los familiares que sobreviven al hecho. (Gerding, 2002).

Por otro lado el sistema de salud sigue mirando para otro lado. Cabe se?alar que los VG comienzan a recibir atenci?n en la obra social de la tercera edad (PAMI) durante los a?os 90 a causa de que comienzan a recibir las pensiones. Sin embargo en ese contexto, carecen de un programa especialmente dise?ado para esta poblaci?n joven que posee un perfil de morbilidad diferente al de los pacientes hist?ricos.

Adem?s continua la puja entre corrientes de la psicolog?a y la psiquiatr?a. Recientemente en las jornadas de Capacitaci?n del Dr. Dupen, surgieron disputas. Una de las participantes, especialista en psicolog?a en cat?strofe, se?alo que participo en Santa Fe para contener a los inundados del a?o 2003 observando que tal disputa entre paradigmas es un tema a debatir.

Otra profesional indico que hay otros medios para resolver los problemas de salud mental como el arte, la radio abierta, exposiciones de fotos, etc.

Uno de los presentes manifest? que ?el abrazo? es muy importante en el ambiente familiar. En la observaci?n del encuentro se constataba ?la disputa de poder? entre diferentes miradas del problema, intentando imponer su visi?n como la ?nica valedera. En ese momento intervino una de las madres presentes diciendo:

?no importa el m?todo, la escuela, si se apela a la hipnosis para revisar los recuerdos o se utilizada la t?cnica de pegarle al almohad?n, lo que importa es que si esto va a movilizar a los profesionales que todos estos a?os estuvieron ausente, bienvenido sea?....?Interesa la finalidad, porque de esa manera pasaron 24 a?os y en Rosario, Santa Fe y muchas provincias como Misiones (donde vive mi hijo) no se ha hecho nada de nada con respecto a al salud integral?.

Idea que fue reforzada por un excombatiente presente que cont? que muchos compa?eros se encuentran bien gracias a la asistencia de profesionales de diferentes escuelas. A lo que Dupen respondi?:

?es tan importante la contenci?n sea cual sea el enfoque porque sino aparece otro problema como la violencia familiar (con su madre, padre, hermanos, esposa e hijos), porque uno agrede al que mas se quiere.?

En esa misma senda, un excombatiente manifest?:

?me doy cuenta que soy agresivo, reacciono mal...no me callo, duermo poco, porque me aparecen im?genes de los combates, sobretodo el mal trato del suboficial que era mi jefe, que com?a y a mi no me daba nada porque dec?a que yo tenia que cuidarlo afuera...?(Carlos, 2006)

A esto se agrega el olvido de la sociedad civil y los profesionales universitarios. Habiendo hist?ricas Facultades de Medicina y de Psicolog?a en la Argentina y la provincia de Santa Fe, hasta el momento no hay estudios del morbi-mortalidad, vigilancia epidemiol?gica o seguimiento sobre el impacto de la guerra en la salud bio-psico-social de los excombatientes y sus respectivas familias. En suma, a la deuda pol?tica tambi?n se le a?ade la deuda social argentina. ?Hasta cuando? ?Tenemos que esperar otros 25 a?os m?s?

?O acaso habr? que recordar que los V.G. fueron los primeros en asistir a los inundados para evitar mayores problemas sociales y de salud en los a?os 1986, 2003, 2007 (y en el granizo del 2006)? Y Parad?jicamente en Rosario, y la provincia de Santa Fe no pueden gozar de pol?ticas de salud especialmente dise?adas para su problem?tica, su perfil de morbilidad y su familia.

Tambi?n ellos ven en un horizonte lejano el disfrute del ?derecho a la salud? en la posguerra. Lamentablemente falta mucho para lograr el derecho a la salud de los excombatientes de Malvinas. Sobre todo si entendemos que: el derecho a la salud implica nacer, crecer, desarrollarse y finalizar el ciclo de vida saludablemente en un ecosistema saludable....La salud es un derecho que debe disfrutar toda persona, es una condici?n b?sica para la existencia de un pueblo sano, f?sica y mentalmente. No obstante la salud esta determinada por las condiciones de vida, de modo que la actividad de la salud publica no puede ser eficaz, y en algunos ocasiones, imposible de conseguir, a menos que se trate de influir en esas condiciones.

De modo que los desaf?os son numerosos y cabe reflexionar sobre ellos en una fecha como la del 2 de abril.

6. Bibliograf?a

II JORNADA DE CAPACITACI?N PROFESIONAL PARA EL TRATAMIENTO AL VETERANO DE GUERRA, a cargo del Dr. en Psicolog?a Alberto Dupen- Especialista en Neurosis Traum?tica Posguerra, organizado por el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Rosario, Rosario, 16 de mayo de 2006.

BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLAN, M. & MADRID, M.E., (1999) (Manuscrito no publicado). La salud antes y despu?s de la guerra. Buenos Aires: Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) Divisi?n Veteranos de Guerra.

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Mar?a Alejandra Silva. Lic. en Ciencia Pol?tica/UNR, Magister en Sociolog?a/FLACSO. Pertenece al grupo de prof-investigadores de la Cat. De Medicina y Sociedad de la Fac. de Cs. M?dicas/UNR. Directora del del equipo interdisciplinario de salud, en el marco de un proyecto m?s amplio dedicado a la ?Mejora de la calidad de vida del veterano de guerra y su familia? con sede en la Fac. de Ciencias M?dicas/UNR. E-mail: msilva@fmedic.unr.edu.ar, silvakusy@hotmail.com.

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Combatientes en Malvinas


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Publicado el: 28/03/2007

Por Mar?a Alejandra Silva.
Categor?as:
Derechos Humanos / Noticia

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